El presidente estadounidense Donald Trump se prepara para instalar cerca de la Casa Blanca una réplica de una estatua del afamado explorador Cristóbal Colón, la cual fue arrojada al puerto de Baltimore durante su primer mandato en medio de protestas contra el racismo institucional.

John Pica, un cabildero de Maryland y presidente de Italian American Organizations United —una organización sin fines de lucro que promueve la cultura de los italoestadounidenses—, indicó que su grupo es propietario de la estatua y acordó prestarla al gobierno federal para su colocación en o cerca de la Casa Blanca.

En una entrevista, Pica dijo a The Associated Press que, cerca del Día de Colón el año pasado, un intermediario lo contactó para hablar sobre la estatua, y le dijo que la Casa Blanca quería obtener una estatua del explorador. Pica dice que su organización realizó una votación informal y decidió unánimemente enviar la estatua a la residencia presidencial. Firmaron el acuerdo de préstamo el miércoles.

Cuando se le preguntó si se sentía optimista de que la estatua realmente llegará a la Casa Blanca, Pica respondió: “Cautelosamente optimista, sí”. Se desconoce cuál será el momento para instalarla, señaló, pero agregó: “posiblemente dentro de dos semanas”.