El secretario general de la OTAN Mark Rutte se reúne hoy miércoles con el presidente Donald Trump para intentar apaciguar el enojo del mandatario estadounidense con la alianza militar por la guerra con Irán.
Trump había sugerido que Estados Unidos podría abandonar la alianza transatlántica después de que países miembros de ignoraran su llamado a ayudar a reabrir el estrecho de Ormuz, una vía marítima vital para el transporte, mientras Irán lo cerraba de facto y los precios de la gasolina se disparaban.
La reunión de Trump con Rutte, con quien mantenía una relación cordial, se produce después de que Estados Unidos e Irán acordaran a última hora del martes un alto al fuego de dos semanas que incluye la reapertura del estrecho. La tregua incipiente se alcanzó después de que Trump dijera que atacaría las centrales eléctricas y los puentes de Irán, y amenazara con que “toda una civilización morirá esta noche”.
El plan para reabrir el estrecho sigue siendo confuso y se espera que sea un eje central de la reunión del miércoles por la tarde con Rutte. La Casa Blanca indicó que el encuentro será a puerta cerrada. Sin embargo, en el gobierno de Trump eso puede cambiar a última hora, y las reuniones pueden abrirse a la prensa.























