Altos representantes de Irán llegaron a Islamabad el viernes previo a las conversaciones sobre un alto el fuego con Estados Unidos, aunque las condiciones planteadas por Teherán generan dudas sobre la celebración del diálogo.
El influyente presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, encabeza la delegación en la que también participa el ministro de Relaciones Exteriores, Abás Araqchi, informó la televisión estatal de la república islámica.
Antes de su arribo, Baqer Qalibaf había advertido que «dos de las medidas sobre las que las partes llegaron a un acuerdo aún deben aplicarse antes del inicio de las negociaciones: un alto al fuego en Líbano y el desbloqueo de los activos de Irán» en el extranjero por las sanciones estadounidenses.
Pero el primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, adoptó un tono conciliador al afirmar en un mensaje a la nación que las negociaciones permitirán «el establecimiento de la paz».
Al embarcar hacia Islamabad, el líder de la delegación y vicepresidente estadounidense, JD Vance, llamó a Teherán a «no jugar» con Washington, al tiempo que prometió «intentar mantener una negociación positiva».
– «Promesas incumplidas» –
«Tenemos buenas intenciones pero no tenemos confianza», dijo Baqer Qalibaf al aterrizar en Islamabad.
Recordó que negociaciones anteriores con Estados Unidos siempre terminaron en «fracasos y promesas incumplidas».
La llegada de Vance está prevista para la mañana del sábado. Estará acompañado por el enviado especial de Trump, Steve Witkoff, y por Jared Kushner, yerno del presidente.
En Teherán, iraníes expresaron a la AFP sus dudas, como este habitante de 30 años que habló en condición de anonimato.
«No se debe tomar a Trump tan en serio. Quiere borrar una civilización del mapa, y 12 horas después establece un alto el fuego que no se apoya en nada», expresó.























