La administración Trump anunció nuevas medidas que impactarán directamente a quienes solicitan asilo, en un movimiento que endurece las condiciones del sistema migratorio.
De acuerdo con información oficial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), se emitió una regla provisional para aplicar cambios derivados de la ley H.R. 1, conocida como One Big Beautiful Bill Act. Entre las modificaciones más relevantes destaca la introducción de nuevas tarifas y requisitos para los solicitantes de asilo.
El nuevo esquema establece consecuencias severas para quienes no cumplan con este pago. Si el solicitante no cubre la cuota dentro de los 30 días posteriores a la notificación, su caso podría ser rechazado. Además, si la persona no cuenta con estatus legal en el país, se iniciaría un proceso de deportación.
Las implicaciones no terminan ahí. En caso de rechazo, también se cancelará cualquier solicitud de permiso de trabajo asociada al proceso de asilo, y quienes ya contaban con autorización laboral la perderán de forma inmediata.
Además de la nueva cuota, la regla incluye otros cambios relevantes: el gobierno conservará las tarifas pagadas incluso si una solicitud es rechazada por errores, y se limitará el periodo de autorización de trabajo para beneficiarios del Estatus de Protección Temporal (TPS) a un máximo de un año o al tiempo restante del programa.























