Perú y Estados Unidos celebraron el sábado el bicentenario del inicio de sus relaciones diplomáticas, suscrito el 2 de mayo de 1826, dos siglos de «fructífera y sólida» alianza que recordaron autoridades de ambos países, tras superar un delicado episodio debido a la polémica compra de una flotilla de aviones militares F-16.

«El 2 de mayo de 1826, el Perú y los Estados Unidos de América establecieron relaciones diplomáticas cumpliéndose así 200 años de una fructífera y sólida relación de amistad y alianza que se sustenta en principios e intereses comunes, tales como el respeto por la democracia y el estado de derecho, la promoción del comercio y las inversiones», expresó la Cancillería peruana en redes sociales.

El Ministerio peruano de Relaciones Exteriores agregó que esta «sólida alianza» también se constituye gracias al aporte de peruanos y estadounidenses que han sido parte integral de esta amistosa historia, que impulsa al país andino a renovar su «firme compromiso hacia un futuro compartido y prometedor para nuestras naciones».

Por su parte, la Embajada de Estados Unidos en Perú señaló que las relaciones entre ambos se fortalecen a medida que los dos países amplían su comercio e inversión y profundizan la colaboración en defensa para combatir a los narcoterroristas.

La delegación también destacó la cooperación en minerales críticos para apoyar la exploración espacial pacífica, asegurar cadenas de suministro resilientes y nombró los avances en los Acuerdos de Artemisa, principios bilaterales liderados por la NASA que establecen normas para la exploración espacial de la Luna, Marte y otros cuerpos celestes.

El embajador estadounidense en Perú, Bernie Navarro, instó -en la red social X- a que ambos países celebren los doscientos años de amistad con una mirada hacia el futuro común.

«Espero innovación y prosperidad, países más seguros y conectados, y un mayor intercambio educativo y gastronómico (¡claro!). También nos imagino trabajando juntos en la era espacial», sostuvo el diplomático.

Ambos países atravesaron a mediados de abril una disputa por la compra de doce aviones de combate F-16 Block 70, acordada en secreto y valorada en 3.500 millones de dólares, dado que cuando estaba a punto de concretarse, el presidente interino de Perú, José María Balcázar, expresó -en una emisora de radio- que prefería dejar la transacción en manos del próximo Gobierno que será elegido en las urnas

Justo después de estas declaraciones, el embajador Navarro expresó: «Si negocian de mala fe con EE.UU. y socavan los intereses estadounidenses, tengan la certeza de que como representante de la Administración Trump utilizaré todas las herramientas disponibles para proteger y promover la prosperidad y la seguridad de nuestro país y la región».

Luego de muchas presiones hacia el Gobierno y el presidente de Perú, el contrato se firmó el lunes 20 de abril y el primer pago se hizo dos días después, pese a las reticencias de Balcázar, lo que produjo las dimisiones de los ministros de Relaciones Exteriores y de Defensa.