A partir de las primeras horas del martes, Aida Jleilati y su hija escarbaron entre el montón de escombros que alguna vez fue su hogar en la ciudad de Nabatiye, en el sur del Líbano, recogiendo algunas de sus pertenencias que sobrevivieron a un ataque aéreo israelí de finales de mayo.
Ellas estaban entre el goteo de residentes que regresaron a la ciudad para revisar sus viviendas tras el anuncio de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán para poner fin a su guerra. Funcionarios iraníes han insistido en que el acuerdo implica también el fin de la guerra entre Israel y el grupo libanés Hezbollah.
Aunque los combates en el sur del Líbano no han cesado, los ataques han sido más limitados desde que se alcanzó el acuerdo y muchas personas desplazadas de la zona han aprovechado la oportunidad para revisar sus casas.
Jleilati y su hija de 22 años, Sukaina al-Muhtadi, vivían en el primer piso de un edificio de tres plantas compuesto por seis apartamentos que se derrumbó como resultado del ataque aéreo.
Ciudad sometida a intensos ataques aéreos y bombardeos
Jleilati logró sacar la mayor parte del equipo de buceo de su esposo, además de algo de ropa, mientras que la principal esperanza de su hija era encontrar un álbum que tenia fotos de cuando ella era niña.
“¿Qué puedo decir? Todo lo que hemos reunido en nuestra vida se ha perdido”, manifestó Jleilati, añadiendo que se enteraron de que su casa había sido destruida el 26 de mayo, cuando al-Muhtadi vio el edificio destruido en una plataforma de redes sociales.
Desde los primeros días de la más reciente guerra entre Israel y Hezbollah, la antigua ciudad de Nabatiye ha sido sometida a intensos ataques que han matado y herido a decenas de personas.






















