¿Te sientes malhumorado y no lo comprendes? La clave está quizás más cerca de lo que piensas. Una investigación revela que un uso problemático de internet está vinculado a un aumento en el estrés y una disminución del bienestar emocional. Este ciclo se perpetúa, ya que las personas recurren a permanecer en línea como una forma de escapar de sus problemas, agravando su situación.
El estudio, publicado en la revista PLOS One y realizado con 900 adultos alemanes, indica que las personas que usan internet de forma problemática están más estresadas, tienen peor humor y son más propensas a descuidar otros aspectos de su vida.
Se enfatiza también que las interacciones en línea son menos efectivas para cultivar amistades en comparación con las interacciones cara a cara; y este fenómeno puede contribuir a sentir aislamiento y disminución del apoyo social.
Incluso, la investigación arroja luz sobre un problema que no se clasifica como un trastorno, pero que posiblemente debería serlo, afirma Silke Müller, asistente de investigación postdoctoral en la Universidad de Duisburg-Essen y coautora del estudio.
Estrategias para el manejo de internet
Se sugieren diversas estrategias para contrarrestar el uso problemático de internet, como la identificación de desencadenantes y la implementación de bloques de tiempo sin pantallas. Estas prácticas pueden enriquecer la calidad de vida de las personas.
Expertos como la psicóloga Parin Kamdar, psicóloga clínica licenciada con sede en Princeton, Nueva Jersey, señalan que el uso problemático de internet es similar a los trastornos alimentarios, la adicción y el trastorno obsesivo-compulsivo.
Esto dificulta el tratamiento del problema, indicó la investigadora en un correo electrónico referido por CNN, porque “estos impulsos suelen funcionar a un nivel subconsciente y habitual”.
Por eso, se subraya la importancia de buscar alternativas más saludables al tiempo en Internet, así como la eficacia de la terapia en el manejo del impulso de conectarse. La desconexión de la tecnología se presenta como una vía hacia una vida más equilibrada y satisfactoria.
Recomiendan, al menos, poner en práctica una prueba muy sencilla: desconecta el router una tarde de fin de semana y participa en juegos de mesa con tu familia.
Signos del uso problemático de internet
Los signos más comunes del uso problemático de internet son: pasar mucho más tiempo conectado del que planeabas, sentir ansiedad o irritabilidad cuando no puedes entrar a internet y que el uso empiece a afectar tu sueño, estudio, trabajo o relaciones. También es una señal de alerta si intentas reducirlo y no puedes, si mientes sobre cuánto tiempo pasas conectado o si dejas de hacer cosas que antes disfrutabas.
Señales de alerta
- Pierdes la noción del tiempo al navegar o usar redes.
- Descuidas responsabilidades o actividades presenciales por estar conectado.
- Te cuesta parar, aunque notes consecuencias negativas.
- Te sientes irritable, ansioso o muy incómodo cuando no hay conexión.
- Ocultas, minimizas o mientes sobre tu tiempo en línea.
- Duermes peor, comes peor o notas cansancio, dolor de cabeza o fatiga visual.
Cuándo preocuparte más. Conviene prestarle más atención si el uso ya está causando problemas repetidos en tu vida diaria, como discusiones frecuentes, bajo rendimiento, aislamiento social o pérdida de interés por actividades fuera de internet. También es importante si internet se volvió tu forma principal de escapar del estrés, la tristeza o la ansiedad.
¿Qué puedes hacer? Prueba durante una semana a medir tu tiempo real de conexión, fijar horarios sin pantalla y observar si puedes cumplirlos sin malestar fuerte. Si notas que no puedes controlarlo, o que afecta tu sueño, tu ánimo o tus relaciones, hablar con un profesional de salud mental puede ayudar.
























