El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, retiró el jueves el actual avión presidencial Air Force One, que ha transportado a los mandatarios del país durante 35 años, y se dispone a utilizar la polémica aeronave donada por la familia real catarí.
El Boeing 747-200B, que recibe la denominación Air Force One cuando transporta al presidente, realizó su último trayecto la pasada madrugada, al trasladar a Trump de regreso a Washington tras participar en la cumbre del G7 en Francia.
«Bien hecho, buen y fiel siervo. El último viaje», publicó en redes sociales el director de Comunicaciones de la Casa Blanca, Steven Cheung, junto a una fotografía del aparato, que entró en servicio durante la Administración de George H. W. Bush (1989-1993).
La aeronave, remodelada en Texas, fue pintada con los colores rojo, blanco y azul, en contraste con el tradicional esquema azul y blanco del anterior Air Force One.
El Pentágono aceptó el regalo de Catar, un aliado clave de Estados Unidos en Oriente Medio, pese a las dudas éticas suscitadas por una donación de este tipo y a las preocupaciones sobre la seguridad del aparato.
























