En una noche que quedará grabada en la memoria de muchos, Rihanna hizo un regreso sorpresa a los escenarios durante la jornada de cierre de la minirresidencia de Jay-Z, titulada “Extra Innings”, en el Yankee Stadium de Nueva York.

Ante una multitud eufórica que no esperaba verla, la artista de 38 años demostró que su magnetismo sigue intacto tras varios años alejada de los grandes espectáculos.

El concierto, diseñado para conmemorar los 30 años del álbum debut de Jay-Z, “Reasonable Doubt” (1996), y los 25 años de “The Blueprint” (2001), comenzó con un retraso de casi cuatro horas debido a que miles de fanáticos congestionaron las puertas de acceso, obligando a un cierre temporal por motivos de seguridad. Sin embargo, la espera valió la pena cuando las luces se enfocaron en la inesperada invitada de la noche.

Rihanna saltó a la tarima luciendo un llamativo atuendo de Saint Laurent para unirse al rapero y amigo de toda la vida. Juntos interpretaron su icónica colaboración de 2009, “Run This Town”.

Tras la ovación inicial, la cantante originaria de Barbados se tomó un momento para interactuar de forma cercana con la audiencia: “Todos saben que estoy un poco oxidada, ¿verdad? Ha pasado un tiempo. ¿Están conmigo esta noche?”, bromeó con una sonrisa.

Acto seguido, la cantante elevó la energía del estadio al interpretar en solitario su éxito de 2015, “Bitch Better Have My Money”.

Esta presentación representa el regreso más significativo de la cantante desde su aclamado espectáculo del Medio Tiempo del Super Bowl en 2023.

Aunque en 2024 ofreció un concierto privado en la India, no había pisado un escenario en años, manteniendo una pausa en sus giras mundiales desde 2016 para enfocarse en sus marcas de cosméticos y moda.

Antes de despedirse, Rihanna conmovió a los presentes al confesar de corazón: “¡Extrañaba esta mierda, en serio! ¡Nueva York, los amo!”.

El cierre del show también contó con las apariciones estelares de Beyoncé, Pharrell, Usher y Teyana Taylor.