El hombre que perdió la vida este lunes durante un operativo donde se registró un tiroteo en el que estuvo involucrado el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) fue identificado como un ciudadano colombiano de 26 años que contaba con un permiso de trabajo vigente, informaron la Coalición por los Derechos del Inmigrante de Maine(MIRC) y la organización Presente!.
Tras confirmar la identidad de la víctima, ambas organizaciones manifestaron su indignación por lo ocurrido y exigieron una investigación independiente que esclarezca las circunstancias del caso.
Organizaciones lamentan la muerte del joven colombiano
En un comunicado conjunto, MIRC y Presente! señalaron que el joven había llegado a Maine con el objetivo de vivir y trabajar, y describieron su muerte como una pérdida irreparable para la comunidad inmigrante.
“Era un miembro de nuestra comunidad, un vecino y un ser humano cuya vida fue truncada trágicamente”, expresaron ambas organizaciones al enviar sus condolencias a la familia y a las personas cercanas a la víctima.
También informaron que los familiares del colombiano enfrentan ahora el duelo tras un incidente relacionado con agentes del ICE.
Denuncian operativo y piden transparencia
Además de lamentar el fallecimiento, las organizaciones revelaron que, después del tiroteo registrado en Biddeford, recibieron reportes de residentes que aseguraban haber visto a agentes migratorios realizando operaciones en la zona.
Para MIRC y Presente!, esta situación resulta “profundamente inquietante”, por lo que insistieron en que las autoridades deben ofrecer una explicación clara sobre lo ocurrido.
“Esto es devastador, indignante e inaceptable. Sus seres queridos merecen respuestas y el público merece una explicación completa y transparente”, señalaron.
Piden que el ICE no investigue el caso
Las organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes solicitaron que la investigación sea realizada por una instancia independiente y no por el propio ICE.
Entre sus demandas se encuentra la preservación de todas las pruebas disponibles, incluidas grabaciones de cámaras corporales, videos de vigilancia, comunicaciones entre agentes y cualquier otro elemento que permita reconstruir lo ocurrido.
























