La higiene bucal no termina con el cepillado de las superficies visibles de los dientes. Los espacios entre cada pieza dental, conocidos como zonas interproximales, también requieren una limpieza específica para eliminar restos de alimentos y placa bacteriana que pueden favorecer la aparición de caries y enfermedades de las encías.

Un estudio de hábitos y salud bucal realizado por Hamilton Global Intelligence señala que el 62 % de las personas no realiza una limpieza interproximal de forma regular.

¿Por qué es importante limpiar entre los dientes?

Los expertos explican que incorporar un cepillo interproximal en la rutina diaria permite mejorar la higiene en zonas donde el cepillo convencional no alcanza con facilidad.

“Incorporar el cepillo interproximal en la rutina diaria permite mejorar la limpieza entre los dientes. Sin embargo, elegir el tamaño adecuado es esencial para garantizar una limpieza efectiva sin afectar las encías”, señalan.

Esta recomendación también es respaldada por la European Federation of Periodontology (EFP), organización que considera a los cepillos interdentales como una herramienta eficaz para complementar el cepillado convencional y reducir la acumulación de placa bacteriana.

Cómo elegir el cepillo interproximal adecuado

Los especialistas recomiendan seleccionar el cepillo según el espacio existente entre los dientes.

El tamaño correcto es aquel que ingresa entre las piezas dentales con suavidad, sin necesidad de ejercer fuerza y sin provocar molestias o lesiones en las encías.

Asimismo, no todos los espacios de la boca requieren el mismo tipo de cepillo. Los modelos rectos suelen ser más prácticos para los dientes delanteros, mientras que los cepillos con mango curvado facilitan el acceso a las piezas posteriores.

Cinco recomendaciones para usar correctamente el cepillo interproximal

1. Elige el tamaño adecuado

El cepillo debe deslizarse fácilmente entre los dientes sin ejercer presión excesiva. Si entra con dificultad o queda demasiado suelto, probablemente no sea el tamaño correcto.

2. Utiliza el tipo de cepillo según la zona

Los cepillos rectos funcionan mejor en la parte frontal de la boca, mientras que los modelos acodados permiten limpiar con mayor comodidad los molares y premolares.

3. Úsalo una vez al día

Se recomienda utilizar el cepillo interproximal antes del cepillado convencional, al menos una vez al día, preferentemente durante la noche.

4. Realiza movimientos horizontales

La limpieza debe efectuarse mediante movimientos suaves de ida y vuelta en sentido horizontal. Los movimientos verticales pueden dificultar la limpieza e incluso dañar el cepillo.

5. Mantén el cepillo limpio

Después de cada uso debe enjuagarse con agua, eliminar los residuos acumulados y dejarlo secar en un lugar limpio y ventilado. Se recomienda reemplazarlo cuando las cerdas estén deformadas o desgastadas.

La limpieza interdental ayuda a prevenir enfermedades bucales

Los expertos destacan que la limpieza entre los dientes complementa el cepillado tradicional y contribuye a disminuir el riesgo de desarrollar caries, gingivitis y periodontitis.

Asimismo, recordamos que cada persona presenta características dentales diferentes, por lo que aconsejó acudir periódicamente al cirujano dentista para recibir una evaluación personalizada sobre el tipo y tamaño de cepillo interdental más adecuado.