Irán lanzó el miércoles una andanada de misiles contra las fuerzas estadounidenses en Oriente Medio, mientras que Estados Unidos se unió a Arabia Saudí para atacar a milicias respaldadas por Teherán en el vecino Irak, abatiendo al menos a 20 combatientes y a seis asesores iraníes.

En tanto, ataques con drones provocaron incendios en dos buques de gas natural en el puerto egipcio de Damietta, según Ambrey, una firma británica de seguridad marítima. No estaba claro por el momento quién fue responsable de los ataques contra una instalación flotante de almacenamiento de propiedad estadounidense y un buque petrolero de propiedad griega. No se reportaron heridos.

El estallido en múltiples frentes, tras varios días de relativa calma, elevó el riesgo de un regreso a una guerra total. También puso de relieve lo difícil que ha sido poner fin a un conflicto que ha sacudido la economía mundial y es impopular entre los estadounidenses. Es probable que los combates también aumenten las preocupaciones en Estados Unidos de que se estén reduciendo aún más unas reservas ya mermadas de municiones sofisticadas necesarias para defender sus bases y a sus aliados.

Egipto, un estrecho aliado de Estados Unidos y mediador regional, es uno de los únicos países de Oriente Medio que se ha librado de una acción militar directa durante la guerra. Si se confirma un ataque de Irán o sus aliados, marcaría una ampliación significativa del conflicto.

Al ser cuestionado en la Casa Blanca sobre si Irán era responsable de los ataques contra los buques de gas natural, Trump respondió: “Es un poco más de lo mismo”.