El presidente Donald Trump anunció el miércoles una renovación de 22.500 millones de dólares del Aeropuerto Internacional Washington Dulles, con la cual se pondrá fin al uso de los ampliamente impopulares “people movers”, las salas móviles que se han utilizado desde hace décadas para transportar a los viajeros hacia y desde la terminal principal.
La remodelación del aeropuerto se sumaría a una larga lista de proyectos de renovación que ha impulsado el republicano con el fin de dejar su huella en la región de Washington incluso después de que concluya su mandato en enero de 2029. Otras iniciativas incluyen la construcción de un salón de fiestas en la Casa Blanca, así como un imponente arco del triunfo cerca del Monumento a Lincoln.
En lugar de las salas móviles, el aeropuerto incorporará un nuevo tren de pasajeros en forma de U, un túnel peatonal y más bandas móviles. También se tiene prevista la construcción de un estacionamiento elevado más cercano a la terminal principal, con espacio para 32.000 vehículos, señalaron Trump y el secretario de Transporte, Sean Duffy, quien acompañó al presidente en el anuncio.
Trump afirmó que las “distancias de locos” que los viajeros deben caminar para llegar de un lugar a otro lo convierten en “el peor aeropuerto”.
Arremetió fuertemente contra Dulles, salvo por la distintiva terminal principal de la instalación, y presentó los planes de renovación como parte de su plan para hacer más atractiva la capital del país y mejorar la reputación del aeropuerto.
























