Pakistán, mediador entre Washington y Teherán, afirmó este jueves que ambas partes negocian una desescalada después de que Estados Unidos lanzara una «intensa» andanada de bombardeos contra Irán en respuesta a ataques en Jordania.
Tras casi una semana de pausa, estas hostilidades reavivaron el conflicto, que además afectó a otros países hasta ahora al margen, como Egipto.
Si en la víspera Estados Unidos y Arabia Saudita bombardearon a grupos proiraníes en Irak, Egipto atribuyó el jueves a un ataque con drones de origen desconocido el incendio de dos navíos, uno de ellos estadounidense, en el puerto de Damieta, en el norte del país.
También afirmó que su país hacía «todo lo posible» para reconducir el protocolo de acuerdo firmado en junio, que preveía abrir un ciclo de negociaciones de paz entre ambas partes.
Sin embargo, este proceso descarriló a principios de julio con ataques estadounidenses contra Irán y represalias de Teherán hacia países aliados de Washington como las monarquías del Golfo o Jordania.
En el centro del desacuerdo estaba el estrecho de Ormuz, un paso crucial para el comercio mundial de hidrocarburos, que Irán bloquea desde el comienzo del conflicto.
Este jueves, los Guardianes de la Revolución afirmaron que dos petroleros habían retrocedido después de intentar cruzar esa vía marítima con ayuda estadounidense, uno de ellos en llamas.
Desde el inicio de la guerra en Oriente Medio con los bombardeos conjuntos de Estados Unidos e Israel a finales de febrero, todos los países de la región y algunos fuera de ella han sido golpeados por el conflicto.
Las hostilidades golpearon instalaciones energéticas y terminales petroleras, impulsando un alza del precio del crudo que afectó a los mercados mundiales. Egipto, que tiene importantes terminales de hidrocarburos que conectan el mar Rojo con el Mediterráneo, salió indemne hasta el miércoles.
El Gobierno egipcio confirmó este jueves que el incendio de dos navíos -el barco de almacenamiento y regasificación Energos Winter, de propiedad estadounidense, y el buque cisterna GasLog Salem, de propiedad griega-, declarado el miércoles en el puerto de Damieta, se produjo por el impacto de drones.
























