Con oraciones y alabanzas a Donald Trump, a quien el líder del Comité Nacional Republicano, Joe Gruters, calificó como el «mejor presidente en la historia de Estados Unidos», el partido oficialista dio inicio este miércoles a una inusual convención nacional, a menos de dos meses de las cruciales elecciones de término medio.

En Dallas, uno de los centros económicos de Texas, cientos de militantes legisladores y candidatos del partido se reunieron para celebrar una convención que estará centrada en alabar las políticas del Gobierno Trump y con la que esperan motivar a sus bases para que apoyen en las urnas a los candidatos republicanos en lo que se dibuja como una apretada contienda por retener el control del Congreso.

«Esto es histórico», señaló el presidente del Comité Nacional Republicano, la organización que supervisa al partido, durante un discurso inaugural: «Estamos listos para continuar con la revolución conservadora del sentido común», aseguró.

Entre aplausos y sin perder el tono energizante de su discurso, Gruters reconoció el elefante en la habitación, la difícil carrera a la que se enfrenta su partido para conservar la mayoría en el legislativo y seguir dándole rienda suelta a la agenda del presidente.

Las últimas encuestas proyectan una victoria demócrata para el control de la Cámara Baja y una probabilidad 50/50 en la mayoría del Senado, según indicó este martes el agregador de resultados de encuestas Decision Desk HQ.

«Si ganan el control de aunque sea una de las dos Cámaras, nuestra agenda se paraliza. No dejaremos que suceda», indicó el líder republicano.