El Departamento de Salud de Pensilvania informó de una quinta muerte asociada al sarampión. La persona, que no estaba vacunada, residía en el condado de Lancaster, donde se concentra cerca del 40% de los casos del estado.

Hasta este miércoles 30 de septiembre, Pensilvania había reportado 943 casos desde abril y al menos 176 hospitalizaciones. Salvo cuatro, todos los casos correspondían a personas que no estaban completamente vacunadas, recogió CNN.

El brote ha afectado especialmente al condado de Lancaster. Las cuatro muertes previas asociadas al sarampión en Pensilvania fueron las de un adolescente del condado de Mifflin, una mujer de 40 años del condado de Jefferson y dos bebés de Lancaster.

El departamento estatal indicó que no divulgará detalles que permitan identificar a la persona fallecida. También señaló que el caso cumple con la definición de muerte asociada al sarampión y que notificó a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).

Disputa por el recuento oficial de muertes

Los CDC registran dos muertes por sarampión en su panel, mientras Pensilvania informa de cinco. La discrepancia ha generado tensión entre las autoridades estatales y federales sobre cómo confirmar y comunicar estos fallecimientos.

Pensilvania dijo que solicitó apoyo epidemiológico de los CDC, pero advirtió que retiraría la petición si la agencia no comunicaba la información de manera transparente y precisa. El Departamento de Salud y Servicios Humanos federal afirmó que no había recibido una solicitud formal. El estado, por su parte, sostuvo que las conversaciones continúan.

Vacunación, principal medida de prevención

La vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR) ofrece una protección del 93% tras una dosis y del 97% después de la segunda, según la información citada por las autoridades. La Academia Estadounidense de Pediatría señala que la vacuna tiene un historial de seguridad respaldado por investigaciones.

El secretario de Salud y la directora de los CDC siguen recomendando la vacuna como la forma más eficaz de prevenir la infección.

“Si se solicita, los CDC están listos para desplegar epidemiólogos para apoyar las necesidades identificadas del estado”, declaró la secretaria de prensa del HHS, Emily Hilliard, a CNN en un comunicado. “El secretario Kennedy y la directora de los CDC, la Dra. Erica Schwartz, siguen recomendando la vacuna MMR como la forma más eficaz de prevenir la infección por sarampión”, se acota.

Temen aumento de casos

El forense del condado de Lancaster, el doctor Stephen Diamantoni, advirtió que los contagios podrían aumentar durante el otoño y el invierno, cuando suelen propagarse más las enfermedades respiratorias.

En lo que va de 2026, Estados Unidos ha registrado cerca de 3,700 casos de sarampión, según datos de los CDC. El texto señala que el país no había alcanzado cifras comparables desde 1991. La enfermedad causa la muerte de entre uno y tres pacientes por cada 1,000 casos, una proporción que podría indicar que el brote de Pensilvania es mayor que el reflejado en los reportes oficiales.

Síntomas del sarampión

Los síntomas del sarampión suelen aparecer entre 7 y 14 días después de la exposición al virus, aunque el sarpullido puede tardar un poco más en aparecer.

Durante los primeros días suelen presentarse:

  • Fiebre alta.
  • Tos.
  • Moqueo o secreción nasal.
  • Ojos rojos, llorosos e inflamados —conjuntivitis—.
  • Malestar general y, a veces, sensibilidad a la luz.
  • Pequeñas manchas blancas dentro de la boca, en la cara interna de las mejillas, llamadas manchas de Koplik.

El sarpullido suele aparecer 3 a 5 días después de comenzar la fiebre y los demás síntomas. Generalmente empieza en la cara o en la línea del cabello, se extiende al cuello y luego desciende hacia el tronco, brazos y piernas.

Si hubo una exposición reciente o aparecen fiebre y sarpullido, evita el contacto con otras personas y llama antes de acudir a un centro médico, porque el sarampión es muy contagioso. Busca atención urgente si hay dificultad para respirar, confusión, deshidratación, convulsiones o somnolencia intensa.