El Senado de Estados Unidos confirmó el sábado a Todd Blanche, antiguo abogado personal del presidente Donald Trump, como nuevo fiscal general del país.
Blanche fue ratificado para dirigir el Departamento de Justicia por un estrecho margen de 50 votos a favor y 49 en contra, tras superar las reticencias surgidas dentro de las filas republicanas.
Dos senadoras republicanas, Susan Collins y Lisa Murkowski, se sumaron a la oposición demócrata para votar en contra de su nominación por considerarlo responsable de la politización del Departamento de Justicia.
Blanche, nominado por Trump, ejercía de manera interina como fiscal general del país desde el pasado abril, cuando el presidente destituyó a Pam Bondi por su gestión del caso del delincuente sexual Jeffrey Epstein.
En mayo, Blanche anunció la creación de un fondo de unos 1.800 millones de dólares para compensar a personas que, según el Gobierno de Trump, fueron objeto de una persecución judicial injusta durante la Administración de Joe Biden (2021-2025), incluidos los protagonistas del asalto al Capitolio de 2021.
Dicho fondo, que fue suspendido en los tribunales, surgió como parte de un acuerdo con Trump por la demanda que la familia del mandatario había interpuesto al Gobierno por la divulgación de sus declaraciones fiscales y fue criticado incluso por legisladores del partido Republicano.
Nacido en Denver (Colorado) en 1974, Blanche desarrolló una carrera como fiscal en el Distrito Sur de Nueva York y luego como abogado defensor en casos de alto perfil.
Fue abogado personal del hoy presidente y dirigió su defensa en el juicio de Nueva York por los pagos irregulares para silenciar a la actriz porno Stormy Daniels durante la campaña electoral de 2016.
También integró el equipo legal de Trump en los casos federales por el manejo de documentos clasificados y por los intentos de revertir el resultado de las elecciones de 2020.
























