Las autoridades hondureñas repatriaron el viernes los cuerpos de cinco de sus ciudadanos que murieron en México, durante su travesía migratoria irregular hacia Estados Unidos.

Los cuerpos fueron recibidos en una base de la Fuerza Aérea de Honduras, en el sur de Tegucigalpa, por el vicecanciller Antonio García y otras autoridades.

Los féretros fueron trasportados en el avión presidencial y se prevé que lleguen otros cuatro cuerpos este mismo viernes, que serán entregados a sus familiares. Según las autoridades, posteriormente serán repatriados otros 19 cadáveres desde Estados Unidos.

Cientos de hondureños y centroamericanos emigran anualmente hacia Estados Unidos en busca del llamado «sueño americano». En muchos casos «el sueño se ve truncado en la ruta peligrosa porque mucha gente muere en el camino», lamentó el vicecanciller.

«El compromiso de la presidenta Xiomara Castro es reducir o eliminar la migración [irregular]. Que la gente no tenga que irse (…) Se van carpinteros, albañiles, constructores, se nos va la gente y eso el país lo va a resentir», consideró García.

Así como todos los días salen hondureños hacia la frontera con Guatemala para seguir vía México, rumbo a Estados Unidos, cientos son interceptados en el camino y llegan deportados en vuelos y autobuses, ante las férreas políticas migratorias en Norteamérica.

El año pasado fueron deportados 52.968 hondureños y más de 21.000 en lo que va del 2022.

Más de un millón de hondureños vive en Estados Unidos, con papeles en regla o indocumentados. El año pasado inyectaron a la economía 7.370 millones de dólares en remesas, cerca del 25% del Producto Interno Bruto(PIB) del país.