Los líderes del sector tecnológico acordaron el martes autorregularse a la hora de desarrollar sus modelos de inteligencia artificial tras reunirse con el presidente Donald Trump en la Casa Blanca.

Hostil a cualquier regla que restrinja el desarrollo de la IA, Trump propuso a sus invitados crear un comité para monitorear un acuerdo que sería «moralmente vinculante», pero sin imposiciones legales.

«Redactamos un conjunto de principios y compromisos para construir controles internos sólidos y detectar cualquier problema que pudiera surgir con la tecnología» repuso el jefe de Meta, Marck Zuckerberg.

«Se van a controlar a sí mismos» aseguró Trump ante los periodistas a la salida del encuentro.

«Estamos pensando en formar una especie de comité, en el que pongamos quizá a 10 personas. Podría ser gente de ese mismo grupo», sugirió.

Si el desarrollo de la IA lleva a abusos o peligros «automáticamente ya contamos con regulación a través del Departamento de Justicia, el FBI», había dicho previamente Trump.

Los propios patrones del sector reconocieron en un reciente llamado conjunto que había peligros de descontrol, tras varios incidentes durante el desarrollo de nuevas versiones de la IA, en la que los programas invadieron otras plataformas y piratearon información, sin que los humanos lo solicitaran.

«Creo que vale la pena destacar los beneficios positivos de la inteligencia artificial. Creo que, con mucha diferencia, el resultado más probable es una era de abundancia», declaró el patrón de X y Tesla, Elon Musk.

Coincidiendo con la campaña electoral en Estados Unidos, líderes demócratas pidieron que el Congreso refuerce la supervisión de la industria.

Mark Zuckerberg (Meta), Sundar Pichai (Google), el presidente de OpenAI, Greg Brockman; así como Dario Amodei (Anthropic), Jensen Huang (Nvidia), Alex Karp (Palantir), Jeff Bezos (Amazon) y Elon Musk (X, Tesla, Space X) acudieron a la cita.

La IA «conlleva riesgos muy reales y la forma en que abordamos esos riesgos sigue siendo materia de discusión. Pero todos tenemos que trabajar juntos» ratificó Amodei.

Trump quitó también importancia a los temores sobre la instalación de gigantescos centros de datos en Estados Unidos, que consumen enormes cantidades de energía y que son imperativos para el desarrollo de la IA.

Esas empresas «van a trabajar con las comunidades locales. Eso podría significar suministrar petróleo y gas. Podría significar proporcionar educación. Podría implicar ayudar económicamente a los docentes» indicó Trump.