La hipotensión ortostática es la causa principal de los mareos al levantarse rápidamente después de un período prolongado de estar sentado o tumbado. La adaptación del organismo al cambio de presión arterial puede no ser lo suficientemente rápida, lo que puede provocar síntomas como aturdimiento o visión borrosa.
Expertos sugieren considerar factores desencadenantes, como deshidratación o consumo de alcohol, y realizar una valoración médica en caso de episodios recurrentes.
Consejos prácticos para prevenir mareos
Especialistas de Sanitas, citados por EFE, recomiendan una serie de hábitos para reducir las posibilidades de sufrir un mareo al levantarse:
Levantarse pausadamente: Siéntate al borde de la cama y apoya los pies en el suelo durante al menos unos 30 segundos antes de levantarte.
Hidratación regular: Beber suficiente agua a lo largo del día para prevenir la deshidratación. La falta de líquidos en el cuerpo puede ser una causa de mareo. Un indicador de deshidratación es la orina de color muy oscuro.
Ejercicio previo: Mover las piernas para mejorar la circulación antes de levantarse. Mueve los tobillos hacia arriba y abajo 10 veces y aprieta las pantorrillas por unos segundos, como si se estuviera empujando el suelo.
Cuidado con los desencadenantes: Evitar calor excesivo y moderar el consumo de alcohol.
Revisar medicación: Consultar al médico en caso de cambios en la medicación que puedan agravar los síntomas.
Síntomas de la hipotensión ortostática
La hipotensión ortostática, además de los mareos, suele acompañarse de otros síntomas que aparecen al cambiar de posición, como al levantarse.
Síntomas visuales. La visión borrosa o de túnel es común, junto con el oscurecimiento temporal de la vista.
Síntomas neurológicos. Pueden presentarse confusión, desorientación, debilidad en las piernas o fatiga general.
Síntomas cardiovasculares. Incluyen palpitaciones, taquicardia, dolor en cuello, hombros o pecho, y dificultad para respirar.
Otros síntomas frecuentes. Náuseas, sudoración, dolor de cabeza, acúfenos (zumbidos en los oídos) o desmayos (síncope).
Grupos más propensos a sufrirlos
Hay varios grupos de personas que tienen más riesgo de presentar hipotensión ortostática.
Grupos con mayor riesgo:
- Personas mayores (sobre todo ≥65 años), porque con la edad empeora la respuesta del sistema cardiovascular y nervioso para ajustar la presión al ponerse de pie.
- Personas con enfermedades neurológicas, en especial enfermedad de Parkinson, en la que se describen prevalencias altas de hipotensión ortostática.
- Personas con diabetes, por daño de los nervios autonómicos que regulan la presión arterial.
- Personas con enfermedades cardíacas (insuficiencia cardiaca, bradicardia, valvulopatías), donde la capacidad de bombear sangre y compensar los cambios de postura está reducida.
- Personas con hipertensión arterial tratada, especialmente si usan varios fármacos o dosis altas, porque algunos medicamentos bajan demasiado la presión al ponerse de pie.
- Personas que toman medicamentos como antidepresivos, fármacos para el corazón, diuréticos u otros que afectan la presión o el sistema nervioso autónomo.
- Personas con trastornos endocrinos (diabetes, alteraciones tiroideas y otras enfermedades hormonales) que pueden alterar la regulación de la presión.
- Adultos mayores institucionalizados o con múltiples enfermedades crónicas, en quienes la hipotensión ortostática es más frecuente y se asocia a caídas.
Atención a las señales del cuerpo
Los expertos enfatizan la importancia de prestar atención a las señales del cuerpo y buscar atención médica si se presentan síntomas graves, como desmayos, dificultad para hablar o dolor en el pecho. Mantener hidratación y asegurar un buen descanso son claves para prevenir mareos.
























