El caso de Joanna Kowalczyk, una mujer de 29 años que perdió la vida tras acudir a un quiropráctico en Newcastle, Inglaterra, ha generado alarma sobre los riesgos de esta práctica alternativa.

La joven buscaba aliviar un dolor de cuello derivado de una lesión previa, pero terminó sufriendo consecuencias fatales.

El auge de la quiropráctica y sus riesgos ocultos

En redes sociales como Instagram, YouTube y TikTok, se han popularizado videos de quiroprácticos realizando ajustes manuales en pacientes con dolores de espalda, cuello y cabeza. Estos clips muestran manipulaciones que generan sonidos de “crujidos”, lo que ha despertado el interés de muchas personas por probar esta alternativa.

Sin embargo, algunos especialistas advierten que estos procedimientos pueden implicar riesgos graves si no se realizan con las precauciones adecuadas.

De acuerdo con información publicada por el New York Post y el Daily Mail, Kowalczyk sufrió una disección arterial en septiembre de 2021 tras una sesión de entrenamiento en el gimnasio. Esta lesión es un desgarro en el revestimiento de una arteria, lo que puede aumentar el riesgo de accidentes cerebrovasculares. En lugar de acudir al hospital, optó por tratar su dolencia con terapias alternativas, incluyendo sesiones quiroprácticas.

Luego del ajuste quiropráctico, Joanna experimentó mareos intensos y una sensación de que la habitación giraba. Horas después, presentó visión doble, hormigueo en la mano y pie derechos, y episodios de vómito. Posteriormente, comenzó a tener dificultades para hablar, un síntoma característico de un derrame cerebral.

Al día siguiente, su estado de salud se deterioró rápidamente, por lo que fue atendida de emergencia por paramédicos. Durante su traslado al hospital, requirió oxígeno. Las pruebas revelaron la presencia de tejido cerebral muerto y un desgarro en la pared de uno de los vasos sanguíneos del cuello. Joanna falleció 2 días después, el 19 de octubre.

Expertos advierten sobre la quiropráctica sin supervisión médica

Leila Benyounes, asistente forense a cargo del caso, concluyó que Kowalczyk murió debido a “las repercusiones del tratamiento quiropráctico posterior a un evento médico natural”. Este caso ha llevado a las autoridades en Reino Unido a considerar regulaciones más estrictas para los quiroprácticos, incluyendo la obligatoriedad de revisar el historial médico de los pacientes antes de realizar cualquier ajuste.

Médicos y especialistas en neurología han expresado su preocupación por la falta de regulación en algunos países respecto a la quiropráctica. La manipulación de la columna y el cuello, si no se realiza con precaución, puede dañar arterias vitales y provocar complicaciones graves como accidentes cerebrovasculares.

Precauciones antes de acudir a un quiropráctico

Si bien muchas personas han encontrado alivio en la quiropráctica, es fundamental tomar ciertas precauciones para evitar riesgos innecesarios:

1) Consultar a un médico antes: Especialmente si tienes antecedentes de problemas vasculares, migrañas severas o hipermovilidad articular.

2) Investigar la formación del quiropráctico: Asegúrate de que esté certificado por una entidad reconocida.

3) Evitar manipular el cuello sin supervisión profesional: Los ajustes en esta zona pueden ser particularmente peligrosos.

4) Observar síntomas tras la sesión: Mareos, entumecimiento, visión borrosa o dificultades para hablar deben ser atendidos de inmediato por un médico.

5) Considerar opciones alternativas: La fisioterapia y otros tratamientos pueden ser menos invasivos y ofrecer buenos resultados para el dolor crónico.

La quiropráctica no debe sustituir la atención médica tradicional y siempre debe realizarse con supervisión adecuada. Antes de optar por un ajuste quiropráctico, consulta con un especialista y toma decisiones basadas en tu historial médico y estado de salud actual.