Los medicamentos basados en semaglutida, como Ozempic y Wegovy, han ganado notoriedad en los últimos años por su eficacia en el tratamiento de la diabetes tipo 2 y la reducción de peso en pacientes con obesidad. Sin embargo, un reciente estudio de la Universidad de Columbia Británica ha arrojado nueva luz sobre un posible efecto secundario que podría preocupar a muchos usuarios: la caída del cabello.

El estudio analizó datos de una base de datos de reclamaciones de salud que abarcaba a 16 millones de pacientes, reduciéndose a una muestra específica de 1.926 personas que usaban semaglutida y 1.348 que utilizaban bupropión-naltrexona, otro medicamento empleado en tratamientos para la pérdida de peso. Los investigadores descubrieron que los pacientes que tomaban semaglutida tenían un 50% más de probabilidades de sufrir caída del cabello en comparación con el grupo de control.

El fenómeno parece afectar en mayor medida a las mujeres, quienes presentaron el doble de riesgo de pérdida capilar que los hombres. Según el epidemiólogo Mahyar Etminan, coautor del estudio y director ejecutivo de Epilytics, ya que existían reportes anecdóticos previos y datos de ensayos clínicos que sugerían esta relación.

Por su parte, el cirujano plástico y experto en restauración capilar, Dr. Patrick Davis, también se mostró poco sorprendido por los hallazgos. Señaló que la caída del cabello puede estar influenciada por múltiples factores, incluidos la dieta, el estrés y la genética. Explicó que, en los casos de pérdida de peso rápida, el cuerpo atraviesa un período de adaptación que podría desencadenar la caída del cabello debido a un “estrés fisiológico”.

El estudio también reveló que los pacientes que perdieron más del 20% de su peso corporal tenían tasas más altas de caída del cabello en comparación con aquellos que redujeron menos peso. Davis enfatizó que este tipo de pérdida capilar suele ser temporal y que, en la mayoría de los casos, el cabello vuelve a crecer cuando el paciente estabiliza su peso.

A pesar de la contundencia de los datos, el estudio tiene limitaciones. Los investigadores no pudieron confirmar los casos de pérdida capilar a través de registros médicos directos, sino que se basaron en códigos médicos de reclamaciones de salud. Además, estudios previos habían señalado que la tasa de caída del cabello en pacientes que tomaban Wegovy era de aproximadamente un 3,3%, en comparación con el 1,4% del grupo placebo, lo que, aunque representa un aumento del riesgo, sigue siendo una incidencia baja.

La farmacéutica Novo Nordisk, fabricante de Ozempic y Wegovy, confirmó que la caída del cabello es un efecto secundario identificado en sus medicamentos, aunque ocurre con poca frecuencia. Según datos de ensayos clínicos, en el caso de Wegovy, el 2,5% de los pacientes adultos tratados reportaron pérdida capilar, frente al 1,0% del grupo placebo.

Para los pacientes que experimentan este efecto secundario, los especialistas recomiendan consultar con un dermatólogo para evaluar el origen del problema y determinar si está vinculado con el uso de semaglutida o con la pérdida de peso en sí misma. Davis también sugiere mantener una alimentación balanceada con suficiente proteína, fibra y vitaminas esenciales para minimizar los efectos negativos de la pérdida de peso en el organismo.

Los expertos coinciden en que, aunque el riesgo de caída del cabello es real, no debería ser un factor determinante para descartar el uso de la semaglutida en tratamientos médicos. Sin embargo, es crucial que los pacientes estén informados sobre los posibles efectos secundarios y mantengan un diálogo abierto con sus médicos para tomar decisiones basadas en un equilibrio entre beneficios y riesgos.