Existe una diferencia vital entre un corte entero de res y la carne molida: el proceso de molienda puede trasladar bacterias de la superficie al interior del alimento. Y esto es lo que debes considerar al momento de pedir una hamburguesa en cualquier local de comida o incluso si es casera.
A través de un video en sus redes sociales, el experto en carnes y creador de contenido chileno, “Jorgito Parrillero”, advirtió que comer una carne de hamburguesa cocida a término medio o tres cuartos aumenta el riesgo de consumir bacterias y de intoxicación alimentaria.
El problema no se limita a que la hamburguesa tenga un centro rosado. Lo importante es saber si el calor llegó a toda la pieza y alcanzó una temperatura capaz de destruir los microorganismos peligrosos que pudiera contener.
¿Qué ocurre cuando la carne se muele?
La situación cambia cuando la carne pasa por una máquina trituradora o se muele para formar una hamburguesa. Durante ese proceso, las partes exteriores quedan mezcladas con el resto de la carne. Si la materia prima contiene bacterias, estas pueden distribuirse por toda la mezcla, incluido el centro de la hamburguesa.
Entre los microorganismos que preocupan a las autoridades sanitarias se encuentra la bacteria Escherichia coli (E. coli), algunas de cuyas variantes pueden provocar enfermedades graves. También pueden existir otros patógenos, como Salmonella.
En este sentido, cocinar únicamente las caras exteriores de una hamburguesa no garantiza que el interior esté libre de bacterias. Aunque la superficie tenga un color tostado y una textura crujiente, el centro puede no haber alcanzado la temperatura necesaria para eliminar los microorganismos.
¿Por qué el término medio y los tres cuartos pueden ser peligrosos?
Los puntos término medio y tres cuartos describen grados de cocción utilizados en la gastronomía. Aunque pueden variar según el establecimiento, suelen indicar que la carne conserva cierto tono rosado en el centro o que no ha alcanzado una cocción completa.
Cuando una hamburguesa se sirve poco hecha y no se ha comprobado su temperatura, no hay garantía de que haya recibido suficiente calor para destruir las bacterias que pudiera contener. El riesgo no depende exclusivamente del color: una pieza puede verse dorada por fuera y continuar insuficientemente cocida en el centro.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) también advierten que las hamburguesas elaboradas con carne molida pueden ser una fuente de infecciones por E. coli cuando se consumen poco cocidas.






















