El creciente uso de los agonistas del receptor del péptido similar al glucagón 1 (GLP-1), como la semaglutida y la tirzepatida, ha llamado la atención de la comunidad científica por sus efectos más allá del control de la glucosa en pacientes con diabetes tipo 2. Mientras investigadores advierten sobre posibles complicaciones oftálmicas derivadas de su uso, otros exploran su impacto en la reducción del consumo de alcohol, un hallazgo que podría redefinir el tratamiento de la adicción.

Un reciente análisis de casos identificó que al menos nueve pacientes que recibieron estos fármacos desarrollaron problemas oculares, incluyendo siete casos de neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica (NAION). Los pacientes, con antecedentes de diabetes tipo 2, hipertensión y apnea del sueño, no habían usado previamente medicamentos asociados con neuropatías ópticas. Se plantea que la rápida corrección de la hiperglucemia inducida por estos fármacos podría ser el desencadenante de los trastornos visuales más que una toxicidad directa de los medicamentos.

A pesar de la rareza de NAION, el amplio uso proyectado de los GLP-1 podría traducirse en un número significativo de casos en el futuro. Expertos sugieren que los médicos que receten estos fármacos consideren reducir gradualmente los niveles de glucosa para mitigar posibles riesgos. La Academia Estadounidense de Oftalmología no ha recomendado suspender su uso, pero insta a los pacientes que experimenten pérdida de visión a buscar atención médica de inmediato.

Mientras tanto, otro conjunto de investigaciones ha puesto de relieve un efecto de la semaglutida y la tirzepatida: la reducción del deseo de consumir alcohol. Kara Stainbrook, una mujer de 45 años, describió cómo su consumo excesivo de alcohol cesó después de iniciar el tratamiento con Mounjaro, un medicamento basado en tirzepatida. Su experiencia es respaldada por estudios preliminares que han demostrado que estos fármacos podrían modificar la respuesta cerebral a sustancias adictivas, disminuyendo el impulso de beber.

El Dr. W. Kyle Simmons, investigador principal del ensayo clínico STAR-T en la Universidad Estatal de Oklahoma, está explorando cómo la semaglutida influye en el cerebro de personas con trastorno por consumo de alcohol. A través de neuroimagen, su equipo analiza cambios en la actividad del sistema de recompensa cerebral, lo que podría explicar la reducción en el deseo de consumir alcohol y otras sustancias.

Estudios observacionales han identificado asociaciones entre la prescripción de GLP-1 y una menor incidencia de adicciones al alcohol, cannabis y opioides. No obstante, expertos como el Dr. Lorenzo Leggio, del Instituto Nacional sobre Abuso de Drogas, advierten que se necesitan ensayos clínicos más amplios para determinar si estos medicamentos pueden ser una opción terapéutica viable para tratar la adicción.

El Dr. Joseph Schacht, de la Universidad de Colorado, investiga la versión oral de la semaglutida como posible tratamiento para el trastorno por consumo de alcohol. Según Schacht, existe una necesidad urgente de nuevos tratamientos, ya que las opciones actuales son limitadas y con eficacia variable. Su esperanza es que estos medicamentos ayuden a cambiar la percepción del alcoholismo, viéndolo como un trastorno cerebral en lugar de un problema de voluntad.

A pesar del entusiasmo en la comunidad científica, los especialistas recuerdan que el tratamiento de la adicción requiere un enfoque integral, combinando terapia médica con apoyo psicológico y social. La Dra. Manassa Hany, directora de psiquiatría de adicciones en Northwell Health, señala que si bien la semaglutida podría ser una herramienta útil, es probable que, como cualquier otro medicamento, no funcione para todos. Además, su costo y accesibilidad podrían representar barreras significativas.

Los próximos años serán clave para esclarecer el verdadero impacto de los agonistas GLP-1 en la salud visual y en el tratamiento de la adicción. Mientras tanto, la comunidad médica deberá equilibrar sus beneficios con los riesgos potenciales y continuar investigando para ofrecer a los pacientes opciones seguras y efectivas.