Más de dos semanas después de que dos poderosos sismos azotaron el norte de Venezuela, la remoción de toneladas de escombros avanza con precaución en resguardo de los posibles sobrevivientes, mientras la cifra de fallecidos aumentó el sábado a 4.333, informaron las autoridades.
La búsqueda de sobrevivientes se mantiene activa en dos puntos gracias al apoyo de equipos internacionales con tecnología que permite detectar latidos o calor corporal, indicó el titular de la Asamblea, Jorge Rodríguez, en rueda de prensa.
“En esta etapa tiene que ser de manera lenta, porque si se hace de manera abrupta y se meten máquinas de gran calado … no sabemos si podemos llevarnos una vida en ese proceso”, agregó el funcionario. También se busca recuperar los cuerpos para que sus familiares puedan llevar su duelo”.
En cuanto al número de fallecidos, Rodríguez indicó que 315 cuerpos siguen sin ser identificados a pesar de que se les tomaron fotografías, huellas dactilares y muestras de piel para su reconocimiento en caso de que sean reclamados más adelante.
A su vez, añadió que hay casi 1,3 millones de toneladas de escombro que, en la medida de lo posible, serán utilizados en el proceso de reconstrucción, “pero lo que sí es seguro es que eso no se va a lanzar al mar”, dijo al desmentir versiones de redes sociales.
El doble sismo del 24 de junio, que según expertos es el de mayor magnitud en el país sudamericano en el último siglo, ha tenido 1.203 réplicas, y fueron responsables del colapso de 190 estructuras, dejando sin vivienda a 17.000 personas, según el reporte oficial.
























