Rusia dio por concluida la primera fase de su invasión de Ucrania, en lo que se interpreta como un reconocimiento de que no ha podido lograr los objetivos que se marcó al inicio de las operaciones militares.

Sergei Rudskoi, jefe del principal departamento operativo del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Rusia, aseguró este viernes que, un mes después del inicio de la invasión, centrarán sus esfuerzos en la «liberación completa» de la región de Donbás, en el este del país.

También dijo que habían considerado dos opciones para su «operación militar especial» (como Moscú llama a la invasión): una que cubriera toda Ucrania y otra centrada en el Donbás.

Rudskoi aseguró que el 93% de Luhansk y el 54% de Donetsk, ambas en la región de Donbás y que Putin reconoció como repúblicas independientes hace poco más de un mes, están bajo control ruso.

Los comentarios de Rudskoi, publicados por las agencias de noticias estatales rusas, apuntan a una posible reducción de los objetivos de guerra de Rusia, después de que las fuerzas de Moscú hayan encontrado una fuerte resistencia en el norte de Ucrania y alrededor de Kiev, la capital.