Un reciente estudio indica que las llamadas a los centros de toxicología de Estados Unidos relacionadas con el kratom han aumentado 1,200% desde 2015. Los datos, analizados por el Dr. Christopher Holstege, coautor del estudio y director del Centro de Toxicología Blue Ridge de la Universidad de Virginia, revelan un crecimiento constante en estas consultas, lo que sugiere un incremento en la disponibilidad y el uso de esta hierba.
Dicha investigación se publicó en el Informe Semanal de Morbilidad y Mortalidad de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC).
Es importante señalar que el consumo de kratom es un problema de salud pública en el país, de ahí que la vigilancia continua puede ayudar a identificar patrones de consumo de alto riesgo y orientar la atención clínica.
Composición y riesgo del kratom
El kratom, proveniente de las hojas del árbol Mitragyna speciosa, presenta efectos tanto estimulantes como sedantes. Sus principales componentes, mitragynina y 7-hidroximitraginina, pueden interaccionar con los receptores opioides del cerebro, aumentando así el riesgo de adicción y otras complicaciones de salud, incluyendo casos severos de intoxicación.
En 2025, se reportaron 3,434 casos de intoxicación relacionados con el kratom, un aumento significativo desde 2015. Además, las hospitalizaciones relacionadas con el uso de kratom crecieron 1,300%, lo que resalta la urgencia del asunto.
Regulación del kraton en EE.UU.
Las regulaciones sobre el kratom varían entre estados, con algunos aprobando prohibiciones y otros permitiendo su venta en varios formatos. A nivel federal, el Departamento de Salud y Servicios Humanos ha recomendado clasificar el 7-OH semisintético como una sustancia controlada de la Lista I debido a sus riesgos asociados.
Investigadores como la Dra. Kirsten Smith, entrevistada por CNN, critican la falta de evidencia que justifique la clasificación del 7-OH por separado, argumentando que el enfoque debería incluir la regulación de la mitragynina, que también se convierte en 7-OH tras la ingesta.
Los autores del estudio destacan la importancia de realizar más investigaciones sobre el kratom y sus derivados para formular políticas de salud pública efectivas y mitigar los riesgos asociados con su uso. La falta de evidencia suficiente resalta la necesidad de una mayor comprensión de las implicaciones de salud pública de esta hierba.
Síntomas comunes de intoxicación por kratom
Los síntomas más comunes de intoxicación por kratom incluyen náuseas y vómitos, mareo o somnolencia, boca seca, sudoración o comezón, confusión, palpitaciones o pulso acelerado y estreñimiento. En casos más graves pueden aparecer pupilas pequeñas, respiración lenta, desmayo, labios o uñas azulados, alucinaciones o convulsiones.
Si hay dificultad para respirar, desmayo, convulsiones, mucha somnolencia o signos de labios azulados, es una emergencia y conviene llamar a urgencias de inmediato.
El kratom puede causar efectos adversos serios incluso cuando se vende como “natural”, y el riesgo aumenta si se mezcla con alcohol, opioides, benzodiacepinas u otras sustancias.
Alternativas para tratar el dolor
Existen varias alternativas seguras y respaldadas por evidencia al kratom para manejar el dolor, enfocadas en opciones no adictivas como terapias naturales y físicas. Estas evitan los riesgos de adicción y efectos secundarios graves asociados al kratom, como dependencia o toxicidad hepática.
Hierbas analgésicas
- La corteza de sauce actúa como antiinflamatorio natural gracias a la salicina, similar a la aspirina, y es efectiva para dolor osteoartrítico y muscular.
- La cúrcuma (curcumina) y el jengibre reducen la inflamación en dolores crónicos, como artritis o menstruales, con bajo riesgo cuando se usan en dosis moderadas.
- La pimienta de cayena (capsaicina) alivia el dolor articular aplicado tópicamente al distraer los receptores nerviosos.
Terapias físicas
- La acupuntura es más efectiva que el placebo para dolor crónico, reduciendo la necesidad de analgésicos según metaanálisis.
- La quiropráctica y TENS (estimulación eléctrica transcutánea) ayudan con dolor lumbar y osteoartrítico mediante ajustes o impulsos eléctricos.
- Yoga y mindfulness disminuyen la percepción del dolor al bajar el estrés.
Otras opciones
- Calor/frío alternado alivia dolores musculares y menstruales sin fármacos.
- Siempre consulta a un médico antes de iniciar, ya que interacciones o condiciones preexistentes pueden afectar la seguridad.
























