Un grupo bipartidista de senadores de Estados Unidos anunció el domingo un acuerdo para frenar la violencia con armas de fuego, pero las medidas están lejos de las peticiones hechas por el presidente Joe Biden, luego de nuevos tiroteos.

Lanzado tras masacres en mayo en una escuela en Texas y un supermercado en Nueva York, el acuerdo incluye el endurecimiento de los controles de antecedentes para los compradores de armas menores de 21 años, el aumento de los recursos para que los estados mantengan ese armamento fuera de las manos de las personas consideradas de riesgo y combatir el comercio ilegal.

El apoyo de al menos diez republicanos hace posible que el proyecto obtenga los 60 votos necesarios para avanzar en el Senado, que está divido 50 y 50 entre las dos fuerzas políticas.

«Hoy anunciamos una propuesta bipartidista de sentido común para proteger a los niños de Estados Unidos, mantener nuestras escuelas seguras y reducir la amenaza de la violencia en todo nuestro país», dijo el grupo de 20 legisladores demócratas y republicanos en un comunicado.

«Nuestro plan aumenta los recursos necesarios en materia de salud mental, mejora la seguridad escolar y el apoyo a los estudiantes, y ayuda a garantizar que los criminales peligrosos y los que son considerados como enfermos mentales no puedan comprar armas», indicaron.

Los senadores también pidieron una mayor inversión en servicios de salud mental y en seguridad en las escuelas, así como la inclusión de las condenas por violencia doméstica y las órdenes de alejamiento en la base de datos nacional de verificación de antecedentes.

Biden saludó el anuncio e instó a los legisladores a aprobarlo rápidamente, aunque dejó claro que las medidas no van tan lejos como quería.

«Obviamente no es todo lo que creo que se necesita, pero refleja pasos importantes en la dirección correcta, y sería la legislación sobre seguridad de armas más importante que se apruebe en el Congreso en décadas», dijo el presidente en un comunicado.

«Con el apoyo bipartidista, no hay excusas para el retraso», añadió.

Los líderes demócrata y republicano en la Cámara Alta, Chuck Schumer y Mitch McConnell, respectivamente, dieron su respaldo a este acuerdo.

Biden había pedido reformas mucho más sustanciales, como la prohibición de venta pública de los rifles de asalto o al menos un aumento de la edad autorizada para comprarlos, así como reforzar las comprobaciones de antecedentes del cliente.

El AR-15, un rifle de asalto, fue el arma usada en el tiroteo racista en un supermercado en Buffalo, Nueva York, que dejó 10 muertos, como en la escuela en Uvalde, Texas, donde 19 niños y dos maestras fueron asesinados.