Los precios del petróleo subieron bruscamente el domingo al abrir el mercado, mientras fuerzas de Estados Unidos e Israel atacaban a Irán y éste respondía atacando territorio israelí e instalaciones militares estadounidenses en distintos puntos del golfo Pérsico, lo que afectó los envíos de crudo desde la región.

Los corredores apostaban a que el suministro de petróleo desde Irán y otros lugares de Oriente Medio se ralentizaría o se detendría por completo. Los ataques en toda la región, incluidos los dirigidos contra dos embarcaciones que transitaban por el estrecho de Ormuz —la angosta entrada del golfo Pérsico—, han restringido la capacidad de los países para exportar petróleo al resto del mundo. Los ataques prolongados probablemente se traducirían en precios más altos del crudo y de la gasolina, según expertos en energía.

El West Texas Intermediate, el crudo ligero y dulce producido en Estados Unidos, se vendía a unos 72 dólares el barril el domingo por la noche, según datos de CME Group, un alza de aproximadamente el 8% respecto a su precio de negociación el viernes, que era de unos 67 dólares.

El barril de crudo Brent, el referente internacional, se negociaba en unos 79 dólares por barril el domingo por la noche, un alza de alrededor del 8% respecto a su precio de negociación de 72,87 dólares el viernes, según FactSet.

De acuerdo con Rystad Energy, por el estrecho de Ormuz se transportan aproximadamente 15 millones de barriles de crudo al día —cerca del 20% del petróleo mundial—, lo que lo convierte en el punto de transporte petrolero más crucial del planeta. Los buques que atraviesan el estrecho, que limita al norte con Irán, llevan petróleo y gas de Arabia Saudí, Kuwait, Irak, Qatar, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos e Irán.

Teherán había cerrado temporalmente partes del estrecho a mediados de febrero para lo que, según dijo, era un ejercicio militar. Nuevas interrupciones en ese canal de transporte marítimo podrían provocar una menor oferta y precios más altos del crudo.

Los ataques en toda la región, incluidos los dirigidos contra dos embarcaciones que transitaban por el estrecho de Ormuz, podrían restringir la capacidad de los países para exportar petróleo al resto del mundo. Según expertos en energía, eso probablemente se traducirá en precios más altos del crudo y de la gasolina.

En ese contexto, ocho países que forman parte del cártel petrolero OPEP+ anunciaron el domingo que aumentarán la producción de crudo. La Organización de Países Exportadores de Petróleo, en una reunión dominical prevista antes de que comenzara la guerra, indicó que incrementaría la producción en 206.000 barriles diarios en abril, una cifra superior a la que esperaban los analistas. Entre los países que aumentarán la producción figuran Arabia Saudí, Rusia, Irak, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Kazajistán, Argelia y Omán.

“Aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo pasa por el estrecho de Ormuz, una arteria vital para el comercio mundial, lo que significa que a los mercados les preocupa más si los barriles pueden moverse que la capacidad excedente en teoría”, estimó Jorge León, vicepresidente sénior de Rystad y jefe de análisis geopolítico, en un correo electrónico. “Si los flujos a través del golfo (Pérsico) se ven limitados, la producción adicional ofrecerá un alivio inmediato limitado. Así, ello hará que el acceso a las rutas de exportación sea mucho más importante que las metas de producción anunciadas públicamente”.