Irán alcanzó la embajada estadounidense en la capital de Arabia Saudí con un dron a primera hora del martes como parte de sus ataques a objetivos en toda la región, y Estados Unidos e Israel golpearon a la República Islámica desde el aire en lo que Donald Trump sugirió que era apenas el inicio de una campaña implacable que podría durar más de un mes.
El ataque de dos aviones no tripulados contra la embajada estadounidense en Riad provocó un “incendio limitado” y daños menores, según el Ministerio de Defensa saudí, y la embajada instó a los estadounidenses a evitar el complejo. El incidente se produjo después de que, en la víspera, se registró un ataque contra la legación diplomática de Washington en Kuwait, que el martes anunció que permanecerá cerrada hasta nuevo aviso. El Departamento de Estado de Estados Unidos también ordenó el martes la evacuación del personal no esencial y familiares en Kuwait, así como en Bahrein, Irak, Qatar, Jordania y Emiratos Árabes Unidos como medida de precaución.
El conflicto, en plena escalada, ha matado a cientos de personas, la gran mayoría en Irán.
En la capital iraní, Teherán, se escucharon explosiones durante toda la noche y la madrugada, y testigos dijeron que oyeron aeronaves sobrevolando la zona. Los objetivos de esos ataques no estaban claros.
La agencia de control nuclear de Naciones Unidas, el Organismo Internacional de Energía Atómica, dijo que la instalación iraní de enriquecimiento nuclear de Natanz había sufrido “algunos daños recientes”, aunque “no se espera ninguna consecuencia radiológica”. Natanz ya había sido atacado por Estados Unidos en la guerra de 12 días entre Irán e Israel en junio.
En Líbano, Israel lanzó más ataques contra el grupo político-paramilitar Hezbollah, que cuenta con apoyo iraní. Se escucharon explosiones y se vio humo en un suburbio del sur de la capital, Beirut. Israel dijo que sus soldados están “operando en el sur de Líbano” y la estatal Agencia Nacional de Noticias de Líbano indicó que el ejército libanés está evacuando algunas de sus posiciones a lo largo de la frontera.
La ampliación de las represalias iraníes por todo el golfo Pérsico y la intensidad de los ataques israelíes y estadounidenses, la muerte del líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, y la falta de una solución aparente auguran un posible conflicto prolongado con consecuencias de gran alcance.
Muchos países considerados refugios seguros en Oriente Medio han sido atacados por Irán tras los bombardeos de Estados Unidos e Israel, y entre los objetivos recientes de Teherán figuran dos centros de datos de Amazon en Emiratos Árabes Unidos y la caída de un dron cerca de otro en Bahrein que causó daños, dijo la empresa el martes. Irán también golpeó instalaciones energéticas en Qatar y Arabia Saudí, y atacó a varios barcos en el estrecho de Ormuz, la estrecha boca del golfo Pérsico por la que pasa una quinta parte de todo el petróleo comercializado en el mundo, lo que disparó el precio del crudo y el gas natural en todo el mundo.
“El estrecho de Ormuz está cerrado”, declaró el general de brigada iraní Ebrahim Jabbari, asesor de la Guardia Revolucionaria paramilitar, que amenazó con prender fuego a cualquier barco que intentara atravesarlo. “No vengan a esta región”.
























