Más de 30 proyectos de ley a favor de la leche cruda han sido presentados en diversas legislaturas estatales. Un número creciente de estados está considerando la legalización de su venta, incluso en estados con diferentes orientaciones políticas.
Altos funcionarios, incluidos el secretario de Salud de EE.UU., Robert F. Kennedy Jr., y algunos influencers, están respaldando la disponibilidad de la leche cruda.
Mientras, expertos en salud y académicos expresan su preocupación respecto a los riesgos asociados con el consumo de este producto.
Petra Anne Levin, profesora de biología en la Universidad de Washington en St. Louis, está muy en desacuerdo con la promoción del consumo de leche cruda, señaló a Associated Press (AP) que no entiende el atractivo de estos productos.
“Si no le lamerías la parte de abajo a una vaca, ¿por qué beberías leche cruda?”, dijo. “Hay una razón por la que existe la pasteurización”, recalcó.
Defensa de la leche cruda frente a la regulación
Los defensores de la leche cruda argumentan que su acceso debería ser considerado un derecho de elección personal, citando la regulación de otros productos como el tabaco o el alcohol. “Se pueden comprar cigarrillos. Se puede comprar alcohol. Se puede comprar marihuana, supuestamente legalizada”, dijo el senador estatal Michael Testa, patrocinador republicano. “¿Por qué alguien no debería poder consumir leche cruda?”, se preguntó retóricamente.
Sin embargo, muchos críticos piden una regulación más estricta para salvaguardar la salud pública.
Investigaciones muestran que los productos lácteos crudos son responsables de un número desproporcionado de enfermedades transmitidas por alimentos, especialmente en niños. La falta de pasteurización ha contribuido a un resurgimiento de enfermedades peligrosas que se creían controladas.
Recordemos que recientemente se vivió un brote de E. coli, relacionado con queso cheddar de leche cruda, que enfermó a nueve personas, incluidos niños pequeños. Las autoridades de salud pública advierten sobre los peligros de la leche sin pasteurizar y sus gérmenes potencialmente dañinos.
Un estudio de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) contabilizó más de 200 brotes relacionados con la leche cruda que enfermaron a más de 2.600 personas y provocaron la hospitalización de 225 de ellas entre 1998 y 2018, refiere AP.
Otro análisis reveló que los productos lácteos crudos provocan 840 veces más enfermedades y 45 veces más hospitalizaciones que sus homólogos pasteurizados.
La pasteurización elimina los gérmenes calentando la leche, generalmente a al menos 71,7 grados Celsius (161 grados Fahrenheit) durante unos 15 segundos. Los expertos afirman que no afecta significativamente la calidad nutricional de la leche y ha evitado que millones de personas contraigan enfermedades transmitidas por los alimentos.
A medida que más estados consideran la legalización de la leche cruda, expertos argumentan que se debe establecer un marco regulador similar al de los productos pasteurizados para asegurar la seguridad de los consumidores.
Las discusiones sobre el potencial riesgo y la normativa necesaria continúan.
¿La leche cruda beneficia a la salud?
Los beneficios nutricionales específicos de la leche cruda frente a la pasteurizada suelen reducirse a una posible mejor conservación de algunas sustancias sensibles al calor, pero la evidencia de una ventaja nutricional clara es limitada.
Las fuentes consultadas señalan como diferencias teóricas la preservación de ciertas enzimas y de vitaminas sensibles al calor, como algunas del grupo B y la vitamina C, además de una posible mayor presencia de microflora natural.
Qué podría conservar mejor
- Enzimas naturales que pueden verse reducidas por el calor.
- Pequeñas cantidades de vitaminas sensibles al calor, especialmente algunas del grupo B y la vitamina C.
- Compuestos y microorganismos naturales presentes en la leche sin tratamiento térmico.
Lo que dicen las revisiones
La evidencia disponible no muestra una diferencia nutricional grande o consistente entre leche cruda y pasteurizada en la práctica. Algunas fuentes indican que la pasteurización puede causar pérdidas leves de ciertos nutrientes, pero sigue siendo una forma eficaz de conservar el valor nutritivo general de la leche.
Punto importante de salud
Aunque la leche cruda puede conservar algunos componentes sensibles al calor, también conlleva un riesgo mucho mayor de bacterias patógenas; por eso, desde el punto de vista de salud pública, la pasteurizada suele ser la opción más segura.






















