Las mujeres latinoamericanas convocaron el domingo a movilizaciones en diferentes ciudades de la región en el Día Internacional de la Mujer para levantar sus voces contra la desigualdad y la violencia física y sexual que padecen al menos una de cada tres mujeres en el continente.
En esta oportunidad las movilizaciones tendrán como tema central los “derechos, justicia y acción por y para todas las mujeres y niñas”, que propuso Naciones Unidas para conmemorar la fecha y sensibilizar sobre las barreras que limitan el acceso igualitario a la justicia y los derechos humanos.
Los cambios en la balanza política de Latinoamérica, que se ha inclinado en los últimos meses hacia la derecha tras los triunfos electorales de Jose Antonio Kast en Chile, Nasry Asfura en Honduras y Laura Fernández en Costa Rica, han generado preocupación entre activistas y especialistas que temen que puedan darse retrocesos en las conquistas que han logrado las latinoamericanas en las últimas décadas.
Los temores se han visto avivados por las medidas adoptadas en Argentina por el presidente ultraderechista Javier Milei —aliado del mandatario estadounidense Donald Trump—, quien eliminó hace casi dos años la subsecretaría contra la violencia de género y recortó subsidios y programas de protección social a las mujeres como parte de sus políticas de reducción de gastos.
Diversidad de las protestas
Mientras en Buenos Aires, Santiago de Chile, Quito y Ciudad de México activistas y organizaciones humanitarias han convocado a marchas en las calles, en la capital peruana y varias ciudades de Bolivia se organizaron maratones para conmemorar la fecha.
Bajo la consigna de “Ni una más, ni una más, ni una asesinada más”, y entre pancartas en que se leía “exigimos poner fin a los feminicidios”, miles de mujeres vestidas con camisetas moradas y portando pañuelos morados y verdes en el cuello y la cabeza, salieron a marchar por la céntrica avenida Reforma de la capital mexicana con destino al Zócalo, la principal plaza de la ciudad.
Las movilizaciones también se replicaron en la capital del estado central de Morelos, Cuernavaca —a unos 80 kilómetros al sur de Ciudad de México— donde en los últimos días se registrado protestas contra el asesinato de dos estudiantes de la Universidad Autónoma de Morelos. El país también se vio conmocionado esta semana por el homicidio de otras dos mujeres en el Estado de México, a las afueras de la capital mexicana.
























