El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, presentó el martes la tecnología ucraniana desarrollada tras cuatro años de guerra contra Rusia como el mejor modo para protegerse contra la nueva guerra de drones lanzada por Irán contra Estados Unidos y sus aliados en el golfo Pérsico.

Invitado a Londres por el primer ministro británico, Keir Starmer, Zelenski dio un largo discurso ante la Cámara de los Comunes (baja) flanqueado por el propio Starmer y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, pero esta vez su tono no era suplicante de la ayuda occidental, sino que ofreció lo que llamó uno de los mejores sistema de defensa.

Además, en lugar de lamentarse por el presente de su país, optó por vincular su suerte con la guerra actual contra Irán, país al que presentó como un aliado de Rusia.

«Ucrania es el mejor lugar hoy para producir drones, para desarrollar tecnología y para producir artillería (…) y esto no es por casualidad, es el resultado del trabajo, cuatro años de trabajo total en tierra, mar y aire», dijo.

Explicó que los drones ucranianos han logrado neutralizar el 90 % de los ataques rusos, porque estos drones están pensados para interceptar a los que Rusia recibe de Irán, los famosos ‘shahed’.

Y se extendió en argumentos económicos: un misil lanzado desde un avión de combate puede costar cuatro millones de dólares, y derribar un ‘shahed’ hasta 50.000 dólares, pero los interceptores ucranianos -se jactó Zelenski- tienen un costo de menos de 10.000 dólares, y bastan dos para interceptar un dron. «Nuestro modelo es de lejos mucho más efectivo que cualquier otro que usen nuestros socios», dijo.