Cranston – Los dos hombres acusados de robar un Ferrari en Cranston hace dos años se han declarado culpables de varios cargos.
Los registros judiciales indican que Johnathan Costa, de 21 años, se declaró culpable el miércoles de robo en primer grado, allanamiento de morada, uso de un arma de fuego durante la comisión de un delito violento, hurto de bienes por valor superior a 10.000 dólares, conducción temeraria y evasión de las fuerzas del orden en una persecución a alta velocidad. Su presunto cómplice, Logan Slezak, de 20 años, se declaró culpable de robo en primer grado, allanamiento de morada, uso de un arma de fuego durante la comisión de un delito violento, hurto de bienes por valor superior a 10.000 dólares, portación de pistola o revólver sin licencia, posesión de un dispositivo de alimentación de gran capacidad y posesión de un vehículo robado.
Costa y Slezak fueron arrestados en agosto de 2024 tras irrumpir, según los informes, en una vivienda de Cranston y exigir a punta de pistola las llaves del Ferrari y del Corvette del residente. La policía informó que, acto seguido, los hombres se subieron al Ferrari y emprendieron la huida después de que el residente les entregara las llaves. Ninguno de los dos tocó el Corvette, el cual, según la policía, fue hallado intacto en el mismo lugar donde su propietario lo había estacionado originalmente. El Ferrari robado fue detectado al día siguiente por un lector automático de matrículas en Cranston, según la policía. No volvió a ser avistado hasta dos días después del robo, momento en el que un agente de la Policía Estatal de Rhode Island intentó detenerlo en la I-95 Sur.
El conductor, posteriormente identificado como Costa, se negó a detenerse y llevó al agente a una persecución a alta velocidad en dirección a Connecticut. Las imágenes de la cámara del salpicadero del vehículo policial muestran a Costa zigzagueando entre el tráfico y utilizando el arcén para adelantar ilegalmente a otros vehículos. El agente suspendió la persecución cerca de la salida hacia la Ruta 102, en North Kingstown, tras perder de vista el Ferrari, según informó la policía. La Policía Estatal de Nueva York intentó detener a Costa más tarde esa misma noche, pero no lo logró. Finalmente, se le rastreó hasta una vivienda en Palm Coast, Florida, donde el vehículo fue hallado oculto bajo una lona.
Costa fue detenido poco después del hallazgo. Slezak se entregó en el Departamento de Policía de North Providence pocas horas después del arresto de Costa. A ambos hombres se les ordenó no contactar a sus víctimas y entregar sus armas de fuego. Aún no se ha fijado la fecha de su sentencia.
























