El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, nombró el jueves al fiscal de Nueva York Jay Clayton como nuevo jefe de inteligencia, después de recibir críticas de su propio partido por intentar colocar en el cargo a un aliado sin experiencia.
Trump había asignado de forma interina al frente de los servicios de inteligencia a Bill Pulte, un hombre de su confianza pero sin experiencia previa en temas de seguridad nacional o inteligencia.
Pulte, que era director de la Agencia Federal de Financiamiento de la Vivienda, había sido nombrado en sustitución de Tulsi Gabbard, que dimitió del cargo a finales de mayo.
La polémica en torno a Pulte culminó el jueves con el rechazo de la Cámara de Representantes a una prórroga a corto plazo de un importante programa de vigilancia sin orden judicial, como medida de protesta.
La votación fracasó en medio del malestar por la figura de Pulte, acusado por los demócratas de utilizar bases de datos gubernamentales para buscar información perjudicial sobre los enemigos políticos de Trump.
























