El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, condenó duramente el embargo petrolero de Washington y el endurecimiento de las sanciones durante un discurso pronunciado el domingo, calificando la política del gobierno del mandatario estadounidense Donald Trump de «genocidio político».
Díaz-Canel criticó un reciente informe del Departamento de Estado en el que se acusaba a Cuba de infiltrarse en el gobierno estadounidense y de respaldar una «ola sin precedentes de terrorismo de izquierdas en suelo estadounidense».
La administración de Trump intensificó sus ataques contra los grupos de izquierdas dentro de su país. «Al acusar a Cuba, no solo buscan un chivo expiatorio, un agente externo, buscan a quién culpar de la protesta de los sectores más golpeados por una economía que hace más ricos a los ricos y más pobres a los pobres», afirmó Díaz-Canel.
En otro momento de su discurso, el dictador calificó a «los funcionarios del Departamento de Estado, expertos en redactar sanciones, hacer listas e inventar pretextos», como «una versión moderna de los redactores de edictos y bandos militares que tanto se hicieron temer y odiar en los oscuros tiempos medievales o en las ocupaciones nazis en la II Guerra Mundial«.
























