Francia se preparaba el sábado para utilizar un gran avión de carga adaptado para arrojar retardante de llama sobre un incendio forestal que ha obligado a evacuar a decenas de miles de personas, incluidos algunos suburbios de Burdeos, una ciudad conocida por sus vinos.
Los incendios forestales en el sur de Europa esta semana han desplazado a más de 250.000 personas, incluidas unas 70.000 en el centro de España.
El ministro francés del Interior, Laurent Nuñez, dijo que el avión A400M se sumará a otros 18 aviones y helicópteros que arrojan agua y retardante y que libran lo que se espera sea una batalla “larga y muy difícil” contra el incendio que arrasa la región de Gironda, en el suroeste del país.
Con vientos que se espera cambien a dirección oeste a este el sábado por la tarde, lo que podría acercar más las llamas a Burdeos, los equipos de extinción y las autoridades estaban cavando zanjas, usando retardantes y tomando otras medidas para contenerlo, explicó Nuñez. Dijo que el fuego estaba a unos 30 kilómetros (20 millas) al oeste de la ciudad y que perdió parte de su intensidad durante la noche.
Las autoridades ordenaron evacuar a las personas entre el incendio y Burdeos, incluidas partes de los suburbios occidentales de la ciudad y otras localidades y pueblos.























