Al tiempo que el clima seco y ventoso avivaba un enorme incendio forestal cerca de una ciudad en el centro de Oregon, un cuarto bombero murió por quemaduras después que él y varios colegas fueron alcanzados el mes pasado por un incendio forestal de rápida propagación cerca de la frontera entre Colorado y Utah.

Nathan Matthews, de 43 años, de Lincoln, Nebraska, murió el viernes, informó el Departamento del Interior en un comunicado el sábado.

Por su parte, varios incendios forestales voraces en un verano de incendios grandes continuaron ardiendo en todo el oeste de Estados Unidos.

Uno de los peores —y el considerado máxima prioridad para los esfuerzos de combate de incendios— estaba a pocos kilómetros (millas) al norte de Sisters, una ciudad del centro de Oregon de unos 3.000 habitantes.

Ráfagas de viento de hasta 50 km/h (30 mph) amenazaban con empujar las llamas hacia nuevas áreas. Sin embargo, los bomberos lograron avances para mantener el incendio bajo control, y las autoridades se mostraron optimistas de que la ciudad estará fuera de peligro una vez que amaine el peor viento el domingo. “Va a tomar un tiempo apagarlo por completo. Pero mientras deje de moverse, creo que eso hará que la gente se relaje un poco”, dijo la alcaldesa de Sisters, Jennifer Letz.

Hasta el sábado, el incendio provocado por rayos había quemado unos 105 kilómetros cuadrados (40 millas cuadradas) y estaba contenido en un 5%. Unas 30 personas evacuadas de áreas al norte de Sisters estaban en un refugio en la escuela secundaria local, y aproximadamente la misma cantidad más se alojaba en vehículos recreativos estacionados afuera, detalló Letz.