Los rebeldes hutíes de Yemen se han apoderado de las islas estratégicas de Gran Hanish y Hanish Menor en el sur del mar Rojo, lo que refuerza la capacidad de los insurgentes respaldados por Irán para controlar una ruta marítima clave para el transporte de mercancías.

Mientras tanto, Irán afirma que Arabia Saudí estuvo detrás de la decisión de Omán de posponer una reunión que iba a reunir a Irán con otros países de la región para debatir sobre el estrecho de Ormuz.

En Irak, dos personas murieron y más de 100 resultaron heridas tras una fuga de gas amoníaco en una planta de fertilizantes en el sur.

Funcionarios hutíes anunciaron que tomaron el control de las dos islas el lunes, mientras las fuerzas del gobierno respaldadas por Arabia Saudí intentaban recuperar territorio tras los rápidos avances de los rebeldes en torno al estrecho de Bab el-Mandeb, una alternativa crucial de navegación al estrecho de Ormuz.

El nuevo avance de los hutíes, tras la captura del puerto de Moca en el mar Rojo y de una isla estratégica la semana pasada, ejerce más presión sobre los envíos saudíes y, a su vez, sobre el suministro mundial de petróleo y los precios.

Esto podría darle a Irán una influencia adicional en su guerra con Estados Unidos.