La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) tomará una decisión sobre las tasas de interés esta semana y los mercados se inclinan por una subida en un contexto de inflación persistente, una perspectiva a la que se opone el presidente Donald Trump antes de las legislativas de noviembre.

Los inversores apuestan por un alza de un cuarto de punto porcentual, lo que situaría los tipos en un rango de 3,75%-4%.

El último informe de inflación de Estados Unidos, publicado el viernes, los convenció de que el banco central de la mayor economía del mundo no puede permanecer inactivo.

Los precios subieron un 3,4% en la medición a 12 meses a agosto. El último mes la gasolina no ha parado de aumentar debido a la reanudación de las hostilidades en la zona del Golfo.

«Es muy probable que la Reserva Federal suba las tasas de interés», que determinan los costos de endeudamiento, declaró a la AFP Claudia Sahm, economista de la firma de inversión New Century Advisors y exempleada de la Reserva Federal.

«Es una decisión difícil. El objetivo es que las personas y las empresas gasten menos. No es una medida fácil ni una solución milagrosa», explicó.

Sahm no descarta por completo que se mantenga el statu quo, pero cree que la Reserva Federal tendrá que ofrecer una explicación convincente en ese caso. De lo contrario, «la tarde del miércoles será turbulenta en los mercados».