El lanzamiento de “Last Breath”, la esperada colaboración entre Kanye West y Peso Pluma, sin duda, marca un nuevo hito en la música y se consolida como un homenaje global a la cultura mexicana.

La nueva canción forma parte del nuevo disco de Kanye West, también conocido como “Ye”, que se llama “Bully”, que se estrenó el viernes, 27 de marzo.

De hecho, el estreno de “Bully” se convirtió en un espectáculo donde la lucha libre mexicana tomó el centro del escenario. West decidió tejer su narrativa promocional con la iconografía del pancracio nacional, utilizando máscaras de leyendas como Blue Panther, El Santo, El Elegido, El Matemático y Rayo de Jalisco en sus materiales promocionales.

“Last Breath”: La fusión de dos mundos

Dentro de este contexto, “Last Breath” destaca como una pieza con gran relevancia dentro del álbum.

La colaboración entre Kanye West y Peso Pluma representa un diálogo íntimo entre el hip hop global y los corridos tumbados. El tema fusiona el español y el inglés con una base que samplea salsa gracias a la voz de Poncho Sánchez, creando una amalgama sonora única.

La letra explora temas de desamor y vulnerabilidad, alternando versos bilingües que conectan con audiencias de ambos lados del mundo.

Esta no es la primera vez que ambos artistas unen fuerzas; ya habían compartido créditos en “Gimme A Second 2”, pero es en “Last Breath” donde su química alcanza un nuevo nivel, utilizando la música como un vehículo de intercambio cultural que trasciende fronteras.

El videoclip

Además, un punto a destacar es que en “Last Breath” profundiza este homenaje al incluir elementos que refuerzan el diálogo con el imaginario colectivo de México. En una de las escenas más comentadas, un niño utiliza el chipote chillón, el clásico martillo rojo del inolvidable Chapulín Colorado, personaje de Roberto Gómez Bolaños, para enfrentarse a los luchadores en el ring.

Este gesto, junto a la referencia al luchador japonés Tiger Mask, transforma el video en un espacio de encuentro donde la música global celebra con respeto y admiración los íconos de la cultura popular mexicana.