El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cumple hoy domingo 80 años presumiendo de gozar de una salud de hierro, aunque cada vez afronta más preguntas de la oposición sobre sus facultades, mientras una mayoría de estadounidenses ve con escepticismo su capacidad para desempeñar el cargo.
El republicano se convirtió el año pasado en el presidente estadounidense de mayor edad en asumir el cargo y será el segundo mandatario en la historia del país que alcanza los 80 años, tras su antecesor, el demócrata Joe Biden (2017-2021), a quien criticó reiteradamente por su estado cognitivo.
«Biden fue perdiendo fuerza a medida que avanzaba su presidencia. En mi opinión, tanto Biden como Trump eran demasiado mayores para ser elegidos presidentes de una superpotencia», explica a EFE el analista político Larry Sabato.
Lo hace mientras mantiene una agenda cargada, con negociaciones para poner fin a la guerra en Irán y un viaje a Francia el domingo por la noche para la cumbre del G7.
El mandatario aprovecha su actividad y sus frecuentes apariciones ante la prensa para proyectar energía y asegura sentirse igual de bien que hace 50 años.
Sin embargo, sus críticos, especialmente entre los demócratas, han encendido las alarmas por la aparición de hematomas en las manos de Trump —que intenta disimular con maquillaje—, los tobillos hinchados y episodios ocasionales de somnolencia en actos públicos.
¿Una salud «excelente»?
Según el último informe médico de la Casa Blanca, tras una revisión en mayo, Trump, de 1,9 metros y 108 kilos, goza de «excelente salud» y es «totalmente apto» para ejercer como comandante en jefe.
El reporte atribuye los hematomas al uso de aspirina y a los constantes apretones de manos, y señala que la hinchazón en los tobillos ha mejorado respecto al año pasado, cuando fue diagnosticado con insuficiencia venosa crónica, una afección común en adultos mayores.
El informe, el cuarto desde su regreso a la Casa Blanca, se publicó mientras Trump busca proyectar fortaleza de cara a las elecciones de medio mandato de noviembre.
Pese a ello, el 55 % de los estadounidenses considera que su edad y su estado físico y mental no son adecuados para el cargo, según un análisis de encuestas difundido en mayo por CNN.
Los demócratas han intentado explotar este flanco, y el congresista Ted Lieu protagonizó recientemente un tenso rifirrafe con el secretario de Estado, Marco Rubio, al proyectar en el Congreso dos vídeos en los que Trump aparecía con los ojos cerrados en reuniones en la Casa Blanca.























