Unos 40 países están debatiendo medidas conjuntas para reabrir el estrecho de Ormuz, informó el jueves el Reino Unido, después de que el presidente ‌de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que garantizar la seguridad de esa vía marítima es un problema que deben ‌resolver otros países.

La ministra de Asuntos Exteriores británica, Yvette Cooper, dijo que la «imprudencia» de Irán al bloquear la vía marítima estaba «afectando a hogares y empresas en todos ​los rincones del mundo» mientras presidía la reunión virtual, en la que participaron Francia, Alemania, Canadá, los Emiratos Árabes Unidos y la India.

«Hemos visto cómo Irán secuestra una ruta marítima internacional para tomar como rehén a la economía mundial», dijo Cooper en sus comentarios iniciales retransmitidos a los medios de comunicación antes de la reunión a puerta cerrada.

Las conversaciones se dan después de que Trump señaló el miércoles ‌por la noche que el estrecho podría abrirse «de ⁠forma natural» y que era responsabilidad de los países que dependen de la vía marítima garantizar su apertura.

Funcionarios europeos indicaron que la reunión inicial del jueves se centró en qué países estaban dispuestos a ⁠participar en la coalición propuesta y en las opciones diplomáticas y económicas disponibles para persuadir a Irán de que abra el estrecho.

Aunque la reunión concluyó sin acuerdos concretos, hubo consenso en que Irán no debería poder imponer tasas de tránsito a los buques que usen la vía ​marítima ​y que todas los países deberían poder usarla libremente, dijo uno de los ​funcionarios.

La siguiente fase de las conversaciones tendrá lugar cuando ‌los planificadores militares se reúnan la próxima semana para debatir opciones que incluyen posibles trabajos de desminado y el despliegue de una fuerza de seguridad para la navegación comercial.