La primera dama estadounidense Melania Trump negó el jueves tener vínculos con Jeffrey Epstein y conocer sus delitos sexuales, declarando que las “historias son completamente falsas” y las acusaciones de que de algún modo estuvo involucrada son “campañas de difamación contra mí” .

Al leer una declaración extraordinaria en la Casa Blanca, Melania Trump manifestó que ella y sus abogados estaban contraatacando las “mentiras infundadas y sin fundamento” en relación con sus vínculos con el fallecido financista, un delincuente sexual que fue declarado culpable y que aprovechó sus vínculos con ricos, poderosos y famosos para reclutar a sus víctimas y encubrir sus crímenes.

“Las mentiras que me vinculan con el despreciable Jeffrey Epstein deben terminar hoy”, expresó. “Las personas que mienten sobre mí carecen de estándares éticos, humildad y respeto. No reprocho su ignorancia; más bien rechazo sus intentos mezquinos de manchar mi reputación”.

El mensaje, aparentemente surgido de la nada, llegó mientras su esposo, el presidente Donald Trump, y su gobierno por fin parecían haber dejado atrás más de un año de controversia en torno a Epstein, sobre todo mientras la guerra con Irán se tornó absorbente en Washington. Los comentarios de la primera dama casi con seguridad sirvieron para devolver el tema al foco político, incluso cuando el mandatario instó al público y a los medios a dar vuelta a la página en el caso.