Los ataques entre Israel y el grupo político-paramilitar libanés Hezbollah se intensificaron el viernes, antes de las conversaciones directas entre el gobierno de Líbano e Israel, programadas para la próxima semana.
Las conversaciones habrán de comenzar el martes en Washington y serán mediadas por diplomáticos estadounidenses, informó en un comunicado la oficina del presidente libanés Joseph Aoun, citando el resultado de una llamada el viernes entre embajadores israelíes, libaneses y estadounidenses. El comunicado reiteró la postura de Beirut de que las conversaciones se celebren bajo un alto el fuego.
El embajador de Israel en Estados Unidos, Yechiel Leiter, emitió posteriormente un comunicado en el que describió las conversaciones del próximo martes como “negociaciones formales de paz”, pero dijo que un alto el fuego no estaba en la agenda, en una marcada contradicción con las declaraciones de Aoun .
Al menos 13 miembros de las fuerzas de seguridad de Líbano murieron el viernes en un ataque israelí en el sur del país, mientras que Hezbollah se atribuyó un ataque contra una base naval en la ciudad portuaria israelí de Ashdod, a unos 145 kilómetros (90 millas) de la frontera.
























