El ejército de Estados Unidos restableció el bloqueo naval sobre Irán e intensificó su campaña de ataques aéreos el miércoles en represalia por los ataques de Teherán contra barcos que intentan pasar por el estrecho de Ormuz. La ofensiva estadounidense alcanzó un cuartel del ejército iraní, mató al menos a siete soldados y dejó más de 300 heridos en todo el país, según funcionarios iraníes.
Días de ataques de represalia en todo Oriente Medio por parte de Irán y Estados Unidos —y las renovadas amenazas a la vía marítima crucial para los suministros energéticos globales— han hecho trizas el acuerdo provisional para poner fin al conflicto y la región podría volver a sumirse en una guerra total.
Estados Unidos impuso por primera vez su bloqueo en abril y lo levantó el mes pasado, tras la firma del acuerdo provisional que pausó los combates y estableció un periodo de 60 días para negociaciones sobre asuntos como el programa nuclear iraní. Esas conversaciones se han estancado a medida que se ha intensificado la lucha por el estrecho de Ormuz.
Cuando Estados Unidos e Israel iniciaron la guerra contra Irán el 28 de febrero, Teherán cerró prácticamente el paso al tráfico marítimo, lo que disparó el precio del petróleo, de los fertilizantes y de muchos otros bienes mucho más allá de la región y dio a Irán una gran influencia en las negociaciones. El alza de los precios supone un desafío especial para el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su Partido Republicano, que espera retener el control del Congreso en las elecciones de noviembre. Pero Washington ha tenido dificultades para reabrir el paso con éxito.
La Guardia Revolucionaria, fuerza paramilitar de la República Islámica, amenazó el miércoles con detener todas las exportaciones energéticas desde Oriente Medio debido al bloqueo.
“La exportación de petróleo y gas de la región será o para todos o para nadie”, afirmó.





















