El presidente Donald Trump declaró que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) debería continuar con las detenciones de tráfico, a pesar de que el día anterior se informó que la agencia había decidido suspender la práctica tras recientes tiroteos mortales.

En la madrugada del miércoles, Trump escribió en su red social que ICE está “haciendo un GRAN trabajo, uno que tiene que hacerse”.

El mandatario sostuvo que, para expulsar a los delincuentes que según él fueron admitidos en el país bajo el anterior gobierno demócrata, “debemos ser fuertes, duros e inteligentes y NO PODEMOS renunciar a una de las herramientas más importantes y eficaces del ICE para combatir el crimen: ¡LA DETENCIÓN DE TRÁFICO!”. Añadió: “Si lo hacemos, estaremos jugando directamente a favor del delincuente”.

El cambio de política se produjo después de que un agente del ICE mató el lunes en Maine a un conductor colombiano y una semana después de que otro agente mató a un automovilista en Houston, lo que renovó las críticas a las tácticas usadas por la agencia, que fueron ampliamente condenadas el invierno pasado tras las muertes de Alex Pretti y Renee Good en Minnesota.

En Florida el martes, un tercer hombre murió durante un encuentro con agentes de inmigración. Esta vez, el hombre de 28 años fue atropellado por un camión mientras huía de agentes de inmigración y otros agentes federales, dijeron las autoridades.