Marruecos manifestó el miércoles que ha reforzado la seguridad en su frontera con España, después de que resurgieron en redes sociales llamados a cruces masivos hacia la ciudad española de Ceuta, lo que avivó la preocupación por otro arribo similar al del mes pasado, cuando miles de migrantes se precipitaron hacia la frontera.
La Guardia Civil española insistió en que la frontera permanecerá cerrada y la ministra de Defensa, Margarita Robles, advirtió contra cualquier nuevo intento de entrada masiva en los enclaves españoles del norte de África.
En las redes sociales circulan mensajes de grupos marroquíes que convocan a una nueva avalancha hacia la frontera de Ceuta el sábado. El origen de los mensajes no está claro.
A finales de julio, unos 72.000 migrantes nadaron o treparon por el espigón fronterizo para llegar a la ciudad española, impulsados por las dificultades económicas y por falsos rumores que circularon en internet sobre una frontera abierta. Casi todos han regresado desde entonces a Marruecos, pero el repunte tuvo repercusiones políticas en toda Europa.
Ahora también se insta a posibles migrantes a cruzar hacia Melilla, otra ciudad autónoma española en la costa norte de África. Juntas, Ceuta y Melilla conforman las únicas fronteras terrestres de la Unión Europea con África.























