El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el martes un plan de inversión público-privada por 6.600 millones de dólares para ampliar la capacidad de fabricación de submarinos en el país.
El mandatario, en plena campaña para las elecciones legislativas del próximo 3 de noviembre, en las que los republicanos se juegan su mayoría en el Congreso, se desplazó al puerto de Baltimore (Maryland) para presentar el proyecto, que prevé crear miles de empleos en la zona.
El gobernador de Maryland, el demócrata Wes Moore, no participó en el acto. Según la Casa Blanca, fue invitado a asistir, pero su oficina aseguró que se le impidió intervenir en los discursos.
«Hoy damos inicio oficialmente a la construcción del mayor astillero de Estados Unidos desde la Segunda Guerra Mundial. No ha habido nada como lo que estamos haciendo hoy», declaró Trump ante centenares de miembros de la Armada y con un buque de guerra como telón de fondo.
En concreto, la empresa de defensa Anduril Industries invertirá 3.700 millones de dólares en la construcción de Arsenal-2, un astillero equipado con tecnología avanzada en el centro logístico Tradepoint Atlantic.
La Armada estadounidense complementará esa inversión con un contrato adjudicado a Anduril por valor de 2.900 millones de dólares, lo que elevará el importe total a 6.600 millones.
Las instalaciones fabricarán componentes clave para los submarinos de propulsión nuclear de la clase Virginia, cuyo ensamblaje se realiza en otros astilleros.























