Las mujeres en la menopausia enfrentan una avalancha de productos diseñados para aliviar síntomas como sofocos y cambios de humor. Además, son bombardeadas en las redes sociales con lociones, sérums y mascarillas ligeras que prometen rejuvenecer el rostro y el cuello; por suplementos dietéticos que afirman mejorar el estado de ánimo y aliviar los sofocos, incluso dispositivos que prometen atenuar los síntomas.

“El marketing se ha vuelto muy, muy agresivo. Es omnipresente”, dijo la Dra. Nanette Santoro, profesora de obstetricia y ginecología en la Universidad de Colorado Anschutz, recoge Associated Press (AP).

Expertos advierten que muchas de estas afirmaciones vociferadas por influencers y pseudoepecialistas no están respaldadas por evidencia científica.

Importancia de la consulta médica

La apertura en las discusiones sobre la menopausia ha llevado a las mujeres a buscar más información y apoyo médico.

Los médicos enfatizan la necesidad de consultar antes de invertir en productos que prometen beneficios. Las terapias hormonales y los cambios en el estilo de vida son considerados enfoques más efectivos y con respaldo científico.

Cambios en la piel durante la menopausia

A medida que las mujeres envejecen y enfrentan la menopausia, la piel experimenta cambios significativos. Los dermatólogos ofrecen recomendaciones sobre cuidados que pueden ayudar a mitigar estos efectos.

En este sentido, Melissa Mauskar, dermatóloga y profesora asociada del Centro Médico UT Southwestern en Dallas, afirma a AP que usar un retinoide recetado o retinol de venta libre puede ser útil, ya que ambos contribuyen a la producción de colágeno y reducen la apariencia de las arrugas.

“Pero no conviene consumir productos con demasiados aditivos; el hecho de que sean naturales y de origen botánico no significa que sean mejores”, explica. “Muchos de ellos son alérgenos de contacto que pueden aumentar la sensibilidad de las personas”.

El colágeno ingerible es uno de los productos que se comercializan para mujeres, señala Mauskar, pero advierte que los estudios son contradictorios y que ingerirlo “no significa que vaya a llegar a la piel y rellenar el rostro”, aunque los productos afirmen lo contrario.

“Creo que están saliendo al mercado muchas cosas nuevas y sofisticadas dirigidas a pacientes en la perimenopausia y la menopausia, pero a veces, las cosas probadas y comprobadas, para las que al menos tenemos respaldo científico, siguen siendo mi opción preferida para mis pacientes”, concluye.

Manejos emocionales de la menopausia

Las mujeres pueden manejar los efectos emocionales de la menopausia mediante enfoques basados en evidencia científica, como terapias psicológicas y hábitos de vida saludables, evitando remedios no probados. Estas estrategias ayudan a regular cambios de humor, ansiedad e irritabilidad sin depender de productos pseudocientíficos.

Técnicas de relajación. Practicar mindfulness, meditación o yoga reduce la ansiedad y mejora la regulación emocional al disminuir la activación del sistema nervioso. La respiración diafragmática y la relajación muscular progresiva también promueven serenidad y resiliencia.

Apoyo social. Compartir experiencias con amigas, familiares o grupos de apoyo normaliza la menopausia y reduce la soledad, actuando como factor protector contra depresión y ansiedad. Hablar abiertamente de emociones fortalece las redes de apoyo.

Actividad física. El ejercicio regular, como caminar o yoga, estabiliza el ánimo y alivia la irritabilidad mediante la liberación de endorfinas. Combinado con una dieta equilibrada abundante en omega-3 y triptófano, favorece el bienestar psíquico.

Terapia profesional. La terapia cognitivo-conductual (TCC) es efectiva para modificar pensamientos negativos, reducir insomnio e irritabilidad. Priorizar el sueño con rutinas regulares complementa estos beneficios.

Hábitos diarios. Fomentar el autocuidado, como escribir un diario terapéutico o establecer límites, entrena la salud mental y mejora la autoestima durante esta etapa.